12.8.23

Cuando había Dios pero no había Religiones


Los primitivos chinos, los de hace 5.000 años al menos, ya creían en Dios. Lo llamaban en chino, eso es inevitable. Y por eso su nombre en occidental sería el equivalente a Shang Ti, que traducido sería "El Soberano de Arriba".

Ya tenemos dos curiosidades muy curiosas, y valga la redundancia pues son dos. Hace 5.000 años y según se ha quedado escrito pues ellos ya conocían la escritura, creían en un Dios y además venía de Arriba.

Y además creían que Él era capaz de lograr la supervivencia a la Muerte Terrenal. Otro detalle de hace 5.000 años. Además los ciudadanos de aquellas culturas o sociedades adoraban a sus antepasados, pues eran ellos los que vigilaban como Ángeles Protectores que sus descendientes no se desviaran del recto camino. Si lo hacían, tras la muerte actuaban de testigos de cargo.

Pero sobre todo veneraban a ciertos antepasados más antiguos, no conocidos en persona, pero que eran compartidos por muchos ciudadanos por haber realizado grandes obras en vida. Diríamos que serían los antecesores de los actuales Santos.

Por gremios tenían a sus propios "Patronos Santos" a los que veneraban por su conocimiento ancestral en esos oficios. El Santo de la Agricultura era Hou Chi o Shennong o Hou Ji y sobre todo lo fue por haber introducido el mijo antes del conocimiento del trigo y por haber defendido la filosofía agraria entre sus vecinos. 

Sería un antecedente de San isidro Labrador, que aunque sea el labrador de Madrid más conocido, hay que recordar que era mozárabe, es decir una mezcla entre visigodo, cristiano y que debía convivir y obedecer en un mundo musulmán.

Y vuelvo enseguida a los chinos. Aquellos ciudadanos de hace 5.000 años tenían Dios, pero no tenían religión. ¿Imposible? Pues no. Aquel Dios al que llamaban Shang Ti simplemente formaba parte de toda la sociedad, del Gobierno, de la vida en común. No existía una organización aparte al propio Gobierno que velara por respetar las Leyes y Tradiciones de Shang Ti. Él era todo y estaba en todo.

No se podía ser NO religioso, ni tampoco se podía ser solo ciudadano social o ciudadano político o religioso. Cada persona era todo a la vez. Nadi atendía al culto de Shang Ti excepto el propio Gobierno, la totalidad de la sociedad. Si estáis pensando que eso es positivo para esa creencia, os digo que no, que aquello fracasó precisamente por no tener a nadie que la protegiera del resto de intereses particulares o de Grupo.

En aquellos años el Emperador recibía el mandado de su Dios, de Shang Ti, algo similar a lo que sucede con el Papa de Roma que recibe su mandato de Dios. O lo que sigue siendo esa mezcla en un solo hombre como existe en Reino Unido con el Rey y su mandato civil y religioso en la misma persona. 

El Emperador era el Hijo del Cielo, el obediente a Shang Ti, el Dios que lo había elegido. En el momento en que existió un Grupo Organizado que deseaba amortizar al Emperador tenía dos caminos. O su Dios les estaba ordenando derrocar al actual enviado de Shang Ti, o tenían que decir que aquello era una patraña.

Curiosamente el Emperador era el único que podía tener contacto directo con Shang Ti. El resto de ciudadanos tenían cientos de Santos, y a ellos les podían hacer ofrendas, tributos, sacrificios, rezos. Pero el único al que se podía dirigir directamente y hacer ofrendas y sacrificios era el Emperador.

En nuestra religión católica por ejemplo, abundan Santos, Vírgenes, Jesucristos, y a todos ellos les podemos rendir tributo u ofrendas, Y en todos ellos creemos a pie juntillas. peo aunque existen figuras del único Dios, hay muy pocas en las iglesias, casi ninguna en comparación al número de Santos o Vírgenes.

No existe en la religión occidental una fiesta directa a Dios, en cambio hay cientos repartidas por todas las localidades dedicadas a Vírgenes o Santos. Es curioso. No sabemos bien como rezar a Dios directamente si no es a través de la intermediación de otras figuras, incluidos los sacerdotes. Hay fiestas tan señaladas como la Navidad o la Semana Santa, pero se refieren al Hijo de Dios. 

Es como si ahora, 5.000 años después de lo que pensaran los chinos, tampoco los occidentales pudiéramos dirigirnos a Dios para hacerle ofrendas o sacrificios. Nos dirán que sí, que todo está dirigido a Dios, incluso que Dios no nos puede atender directamente y por eso están sus intermediadores. Es decir, reconocen que no debemos/podemos dirigirnos a Dios, pues no somos quien para molestarle.

Y ya para terminar este tonto análisis, unos pequeños detalles. Aquel Shang Ti había Creado la Vida pero no hay constancia de que hubiera creado la Tierra, gestiona la supervivencia de las Almas, Gobierna desde su Misericordia, su presencia en total en todos los espacios pero además es invisible, es más poderosos que todos los antepasados juntos y mucho más que los demonios que puedan intentar ir contra Él.

Siglos después los propios chinos crearon los Leones Fu o Leones de Buda, que eran bestias animales que defendían a sus Dioses contra la injerencia de "los demonios y malos", es decir, un precedente de los Ángeles defensores de las Leyes Religiosas.

Cuando la figura de Shang Ti parecía debilitarse algo como creencia única, se empezó a configurar ese mismo Dios como el que gobernaba no solo el cielo, sino también la Tierra, las Montañas, los Ríos. Y por otra parte la religión Cristiana para demostrar que era superior a esas otras religiones más antiguas hizo que sus Demonios fueran similares a los Guardianes Chinos en forma de Leones, y se construyeron los Dragones contra los que luchaban los Santos Guerreros de la nueva religión.

Todo lo que han leído son posiblemente casualidades entre distintas religiones que no tienen nada que ver entre ellas, pues las distancias en el tiempo y en kilómetros era enorme. O sí, vete a saber.


11.8.23

Los 5 Escalones de la relación humana


La relación entre humanos se siente o asienta desde hace varios miles de años en cinco escalones claramente reconocidos y fijos, casi inamovibles aunque pensemos que vamos avanzando tremendamente en lo social, en lo material, pero posiblemente no tanto en lo humano.

El Primer Escalón desde arriba —que es donde tendríamos el mayor de los poderes aunque en los últimos siglos este se haya modificado— es el recoge la relación entre Soberanos y Súbditos. Reyes, políticos y jefes con sus ciudadanos o trabajadores.

El Segundo Escalón debería ser el más humano de todos. Entiende de la relación entre Padres e Hijos. Pero debería ser una relación en todas las edades de la vida de todos ellos. Y en ese aspecto estamos fallando tremendamente,

El Tercer Escalón es el de la relación entre esposos o miembros de la pareja. Cuando este escalón lo mezclamos con el quien del que luego hablaremos, estamos restando valor al Tercer Escalón, que por algo está delante del Quinto Escalón.

El Cuatro Escalón es el que entendería de los hermanos, de la familia, de la sangre que compartimos. Es el que soporta nuestras mochilas incluso entre el silencio.

Y el Quinto Escalón es el de las relaciones con los amigos, vecinos, compañeros de vida. El que logra que las tradiciones sociales sigan existiendo y conservando las Culturas.

Diríamos que todos ellos tienen un valor tremendo en la vida de las personas y de las sociedades. Que estén arriba o abajo tampoco debería ser significativo de su importancia, pero sí lo es si intentamos hacer desaparecer alguno de ellos. O si creemos que parte de algunos se puede disfrazar, mezclar con otros, simplificar, creer que no es necesario.

Si somos capaces de entender que llevamos más de 4.000 años conviviendo con estos cinco escalones de convivencia social y humana, sin casi cambios, entenderemos que por algo se han mantenido así a lo largo de muchos siglos.

No creo que hoy seamos más listos que nuestros antepasados, si acaso tenemos muchas más técnicas de información y de globalización cultural. Pero poco más. Si suprimimos algunos de estos Escalones, o los intercambiamos o cambiamos, estaremos cambiando parte del humanismo, y correremos el riesgo de que otros Grupos sociales o Culturales ocupen los espacios que vamos dejando vacíos. 

Ajovín