30.4.23

¿Por qué nos callamos unas cosas y hablamos de otras?


Los que tenemos ya unos años, excesivos años, hemos visto tantas opciones diferentes tratando los mismos temas que lo lógico es que estemos mareados. 

Ayer mismo observando una Serie en Disney+ me avisaban con cartelitos que tuviera cuidado pues salían imágenes fumando. Lo curioso es que la serie trata de la persecución de un asesino que de momento es seguro (o no) que haya matado a tres personas. Pero nos debemos preocupar por que salgan escenas de personas fumando.

La viñeta que vemos arriba es de los años 50 del viejo siglo XX, y decía al pie: "Perdón señorita, no está permitido fumar en este Museo". Todo lo demás podía pasar desapercibido.

Sucede en más ocasiones e incluso en más importantes. Nos quieren acostumbrar a ciertas situaciones, no sé bien el motivo real, y nos acostumbramos a ver acciones delictivas, a conocerlas de cerca, incluso a esperar todos los lunes a que nos cuenten los asesinatos del Fin de Semana en las noches de discoteca. 

Todos los días se suicidan en España 11 personas, o mejor dicho, se reconocen 11 suicidios, aunque se sospecha que son algunos más. Todos los días y en España. El silencio no siempre juega a favor de las soluciones. Pero de otros temas sacamos decenas de páginas o de minutos en todos los informativos.

¿Hay muertes de primera y muertes de segunda? ¿Los suicidios no son en gran parte responsabilidad de toda la sociedad, de todos nosotros, una vez que ya tenemos detectada la problemática, las motivaciones, y las nulas capacidad de respuesta social y médica?

Miramos lo que nos enseñan. Lo que no tengo ya tan claro es el motivo por el que nos ensañan unas cosas y nos callamos otras. 


Un Emérito es el que posee méritos con claridad


Un Rey Emérito creo que es un Rey que ha tenido mucho méritos, y que al menos en teoría, desea conservarlos y que se le reconozcan. Si pierde esos méritos, tal vez se tambalee el reconocimiento de ser emérito.

Ahora algunos periodistas están diciendo que el Rey Emérito tiene una hija escondida o a medio esconder pues curiosamente lo debían saber o al menos comentarlo en el florido Madrid de las tertulias.

¿Madrid es España? O lo que suena más lógico como pregunta. ¿España es Madrid? 

¿Los periodistas han hecho bien su trabajo? ¿Cuántos secretos se guardan por el bien de Ezzzpaña?

Junto a que hayan sacado ahora y no antes los rumores de una hija real o imaginada —que nos tiene que importar y mucho pues las familias reales se construyes a golpe de espermatozoide desde siempre—, están sacando algo de unas esmeraldas, otro poco de dos cuadros de un tal Velázquez y unos ejercicios de compra venta de regalos recibidos, que más suenan a venta de caballos y cabras que a venta de objetos preciados, preciosos.

Una persona emérita que hace todo a lo grande no tiene que ser un Grande, eso depende. Matar elefantes está peor visto que matar moscas a puñetazos, al menos de momento.

Esmeraldas no es lo mismo que cuarcitas. Y Velázquez no es lo mismo que Miró aunque ambos estén en los Museos. Todo depende.

Por eso en vez de ir a dar un paseo a las barcas del Retiro o en piragua por el Ebro, los más eméritos de todos se van a Galicia a jugar a los barcos de verdad.

En Abu Dabi no hay muchas opciones de jugar con barcos. Y ahora hemos descubierto que tampoco hay buenos dentistas, o no tan buenos como los de Vitoria, ¡uff! 

Nada es lo que parece.