26.4.23

El salario emocional y su importancia



A las empresa acudimos a trabajar a cambio de un salario, generalmente en dinero. Hasta aquí lo obvio. Pero además del cobro en dinero, hay otras maneras de tener un salario añadido que podríamos llamar emocional

Y que en la mayoría de los casos, ni los trabajadores lo entienden como importante pues es posible que no lo hayan recibido nunca, ni las empresas lo cuidan pensando que son bobadas que no sirven para mucho.

El salario emocional tiene que ver con la seguridad en el puesto de trabajo, con las oportunidades de crecer en tu propia empresa, con opciones de formación de todo tipo, en un buen ambiente laboral tanto horizontal como vertical, con un cuidado en el desarrollo personal y profesional de las personas que forman toda la empresa, con facilitar la compatibilidad y conciliación de la vida personal y profesional, con unos valores en la empresa que sean éticos y positivos, con una información de la marcha de la empresa que sea suficiente y nunca mentirosa, con la participación de todos los integrantes de la empresa en la toma de algunas decisiones, etc.

Además del sueldo de cada mes, las empresas donde estamos muchas horas semanales forman parte de nuestra vida, y por ello nuestra relación dentro de ellas, y su relación con nosotros, nos pueden procurar felicidad o en cambio tristeza, estrés y abatimiento. 

Siempre el problema (provocado o no resuelto) es responsabilidad de la dirección, pues si los malos “rollos” vienen de forma horizontal, debe ser detectados por la dirección de la empresa y resolverlos.

El salario emocional, como un complemente muy válido, es el que más influencia tiene sobre la productividad extra, sobre esa “Calidad Total” que tanto nos cuesta lograr, sobre el funcionamiento interno de la empresa, que redunda en un mejor funcionamiento hacia fuera, hacia los clientes.

Antes hemos nombrado algunas pinceladas de salario emocional. Os voy a dar otros ejemplos sencillos de algunas empresas pequeñas que yo he conocido, y que servían para dar un toque de bienestar, de humanización del trabajo. 




 El día del cumpleaños de la pareja se les mandaba a su atención un libro, unas flores o una botella. 

 Había instalado en la empresa un “rincón de relax” con máquina de café, diarios o revistas y algún elemento de gimnasia pasiva. 

 Había horario flexible de entrada y salida con responsabilidad de cada persona. 

 Se facilitaba una pequeña biblioteca del oficio y similares, muy actualizada y que se podían llevar a su casa para consultar o aprender. 

 Máquina de agua fría y caliente, horno microondas y máquina de café

 Tablón de anuncios con la facturación mensual y algunos otros datos de la empresa.



20.4.23

Aumentar actividad física es aumentar años de vida


Los pacientes analizados a través de las consultas de atención primaria y que son físicamente inactivos, redujeron su riesgo de mortalidad prematura al aumentar su actividad física, incluso en tiempo de actividad semanal por debajo de los niveles recomendados. 

Hablamos de una actividad física adaptada a su edad y a sus condiciones físicas. Pasear de forma rápida es por ejemplo un buen ejercicio y suficiente para ver resultados positivos.

Aunque es cierto que se logró una mayor reducción porcentual de los riesgos mediante el cumplimiento total de las recomendaciones de actividad física o la adopción de niveles de actividad física más altos que los recomendados.

Los beneficios de la actividad física son incuestionables, y estudios anteriores ya estimaban que las tasas de mortalidad prematura en las personas que están activas se reducen entre un 30 % y un 60 % en comparación con las que no están activas. 

A pesar de esto, se estima que en todo el mundo, el 27,5 % de los adultos y el 81 % de los adolescentes no cumplen con las recomendaciones, cifras que en España están sobre el 70% en adolescentes, y como la inactividad es uno de los factores de riesgo más importantes para la salud, los profesionales de atención primaria a menudo tratan de promover la actividad física a sus pacientes a través de intervenciones de eficacia probada.

Sin embargo, no está claro si los pacientes de atención primaria que han pasado gran parte de sus vidas inactivos podrían experimentar beneficios asociados con el aumento de su actividad física, aunque todo parece indicar que efectivamente, mejoran en varios baremos analizados.

En comparación con las personas que permanecieron físicamente inactivas, las tasas de mortalidad de aquellos que alcanzaron las recomendaciones mínimas de 150-300 min/semana de ejercicio de intensidad moderada o 75-150 min/semana de intensidad vigorosa se redujeron en un 45 % (cociente de riesgo ajustada [aHR] 0,55; intervalo de (aHR 0,51, IC del 95 % = 0,32 a 0,81). 

La asociación inversa entre el aumento de la actividad física y la mortalidad sigue a una relación dosis-respuesta curvilínea continua.