Los datos de empleo siguen siendo en España son muy malos, da igual si vemos datos de 2008, 2028 o 2021, por mucho que se nos diga que son buenos pues aumenta el empleo, se recupera o deja de bajar la destrucción de empleo. Pequeñas verdades para tapar las grandes verdades. España es incapaz de asemejarse al resto de países vecinos de Europa en empleo, y no es por el coste de los salarios.
A mitad del año 2018 —y ya hace 10 años que estalló la crisis— tenemos 1,7 millones de españoles desempleados de larga duración. Es decir, el 44% de nuestro desempleados llevan más de 12 meses buscando empleo. Y de ellos unos 760.000 personas tienen entre 45 y 59 años de edad, colectivo muy vulnerable para no poder encontrar empleo estable ya nunca más. ¿Esto es grave o muy grave?
Desempleados con una reinserción laboral baja, posiblemente con una formación inadecuada al momento actual, que no consumen lo que deberían, que no producen lo que necesita España, impidiendo que crezcamos de forma estable y mejor.
Si el 44% de nuestro desempleados lo eran en el año 2018 de larga duración, en este colectivo de más edad lo son el 63% donde hay 1,2 millones de parados.
Se estima por las estadísticas que quien está desempleado más de 12 meses, entre ellos el 40% seguirán parados los próximos 12 meses. Y quien cae en el desempleo durante 24 meses y con estas edades superiores a los 45 a 50 años de edad seguirán en el desempleo otro año más en un 80% de los casos.
El grave problema del desempleo tienen apellidos claros.
Tienen ya mucha edad según los empresarios contratadores
Poca Formación actualizada
Baja calificación profesional anterior
Sectores específicos a la baja y de muy compleja reinserción