En la primavera del año 1956 se publicaba esta portada en el diario ABC del domingo. Era la imagen de la España de aquellos años. Los que nacimos en aquellos años tuvimos que soportar muchos más esa imagen que tan solos e venció con la Transición en España, cuando el tipo bajito se murió en la cama, pues antes era imposible quejarse, sopena que te metieran en la cárcel en el mejor de los casos. Simplemente una dictadura que a veces se nos olvida.
Mujeres llevando a los niños por la calle, señoras paseando con señoras y sobre todo una imagen maravillosa del interior de una cafetería. Es una estampa maravillosa. El señor fumando con cara de sostenido, bigotito facha de entonces en la línea de los que mandaban, con la pajarita elegante y el traje de “señor” con sus gemelos en las mangas de la camisa, leyendo las noticias que luego comentaría a su esposa que lo miraba embobada, esperando que el grueso de la papada osara contarle algo que la pobre mujer fuera capaz de entender, pues el único que entendía de verdad tenía que ser el macho alfa.
Hasta aquí bien, pero la señora también tenía derecho a leer. ¿Y qué tenía sobre la mesa? Efectivamente, un misal. En ese librito negro con los lomos rojos venía todo lo que la mujer y los niños debíamos conocer. Las noticias de Dios que eran las únicas válidas para mentes débiles y flojas. Pensamientos en construcción.
Cuando se piensa que los españoles debían haberse rebelado contra la dictadura del señor bajito, no parecen conocer la realidad de aquellos años. Con tipos como el de la papada con derecha a leer los periódicos, no se podía hacer nada. Los progresistas, los distintos en opiniones más sociales, esos…, ya se los habían fusilados para que no les molestaran.
16.10.18
El Seat 600 no era un coche para trabajadores, cuando salió
Hay personas poco informadas que dicen que el Seat 600 trajo la democracia a España, en un alarde de idiotez mental y falta de reflexión. Cuando el Seat 600 llegó a España en algunos países llevaban décadas montados en sus Audi o BMW, sin contar los enormes Ford americanos. Entre los años 1957 y 1973 se construyeron miles de coches que iban llegando a las familias casi con enchufes y cuentagotas pues la producción era más bien escasa. El primer año se fabricaron 2.510 coches Seat 600 y el siguiente 12.055 unidades.
Su precio era de 65.000 pesetas pero en un años en el que los sueldos día de un oficial de primera oscilaba entre las 60 y las 80 pesetas según oficios (INE) pero el más habitual estaba entre las 40 y las 50 pesetas día y el SMI estaba en 27 pesetas día (BOE 20-11-1957).
Entre unos 2.407 y 812 días de trabajo (según sueldos) eran necesarios para poder comprar un Seat 600, y ahora que cada uno calcule si era barato o caro, si los trabajadores podían comprarlo o no en aquel 1957. Creo que en la actualidad con bastantes menos días de trabajo te puedes comprar un coche, siendo oficial de primera. Un kilo de arroz costaba 11 pesetas y un litro de leche unas 4 pesetas.
Pero sí es cierto que la entrada lógica y básica del coche en algunas familias españolas simplificó los viajes, y los españoles se empezaron a mover mucho más, cambiando las “afueras” de las grandes ciudades por la playa o la montaña, de momento solo para las clases medias, es decir, cuando hablamos de los finales años 50, para la parte de la sociedad que no era trabajadora de fábrica, pues se ganaba muy poco y las necesidades eran muchas.
Su precio era de 65.000 pesetas pero en un años en el que los sueldos día de un oficial de primera oscilaba entre las 60 y las 80 pesetas según oficios (INE) pero el más habitual estaba entre las 40 y las 50 pesetas día y el SMI estaba en 27 pesetas día (BOE 20-11-1957).
Entre unos 2.407 y 812 días de trabajo (según sueldos) eran necesarios para poder comprar un Seat 600, y ahora que cada uno calcule si era barato o caro, si los trabajadores podían comprarlo o no en aquel 1957. Creo que en la actualidad con bastantes menos días de trabajo te puedes comprar un coche, siendo oficial de primera. Un kilo de arroz costaba 11 pesetas y un litro de leche unas 4 pesetas.
Pero sí es cierto que la entrada lógica y básica del coche en algunas familias españolas simplificó los viajes, y los españoles se empezaron a mover mucho más, cambiando las “afueras” de las grandes ciudades por la playa o la montaña, de momento solo para las clases medias, es decir, cuando hablamos de los finales años 50, para la parte de la sociedad que no era trabajadora de fábrica, pues se ganaba muy poco y las necesidades eran muchas.
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