3.2.15

Los amigos enemigos contra los enemigos amigos

Cuando se dan la mano los amigos enemigos, los enemigos amigos se quedan muchos más pequeños. Y tienden a no sonreír nada de nada. Son cosas de las políticas de mesa de despacho, más eficaces que al de cama.

La viñeta es de Ferran Martín para republica.es 

Donde pueden encontrar votos nuevos los conservadores y progresistas?

Si observamos las tripas de algunos sondeos de intención de voto nos podemos encontrar con más datos que los meramente: ¿A qué partido va a votar usted? Por ejemplo el peso que tiene cada segmento de edad en el voto ideológico.

El 52,08% de los jóvenes entre los 18 y los 30 años elijen la abstención como forma de votar en unas elecciones. El 9,46% votan a otros que suelen ser nacionalistas. Un 1,56% votan blanco o nulo. Un 9,81% votan derechas. Un 27,08% votan izquierdas.

Es decir, de los jóvenes entre 18 y 30 años, un 53,64% son votos no válidos y nos queda un 46,36% que SI votan. Si quitamos el voto de otros del total que previsiblemente también se repartirán entre izquierdas y derechas en opciones parecidas al resto, queda un 34,03% de jóvenes que votan a izquierdas y un 12,33% de jóvenes que votan a derechas.

Curiosamente es un número muy parecido a la suma total de voto de izquierdas que se obtienen entre los votantes que se mueven entra la edad de 45 a 65 años. La suma de voto declarado de izquierdas es bastante menor en este segmento de edad, pero en cambio como acuden a votar un número mayor de personas pues la abstención es menor en 17 puntos en relación a los jóvenes, el número final de votos que van a izquierdas es similar en número al de los jóvenes.

Y en cambio los partidos políticos de izquierda no atienden por igual al grupo de jóvenes que al grupo de adultos en la edad final de su periodo laboral. A partir de los 65 años de edad el voto se vuelve muy conservador y además es un segmento que acude mucho a votar, siempre que la propia salud se lo permita.

Y nos queda el voto del segmento entre los 31 y los 44 años, que es un voto totalmente soso, anodino, pues tiende a votar a caballo ganador pero en unas proporciones muy similares entre los partidos que van en cabeza. Es un segmento bastante abstencionista, pero quien acude a votar es además de fiel muy repartido entre las diversas opciones.

Si los partidos quieren repescar entre los abstencionistas, sin duda hay que acudir a los jóvenes si eres un partido de izquierdas, y a los mayores de 45 años si eres una agrupación de derechas. Pero si quieres que cambien el sentido de voto los que van a votar de siempre, hazlo al revés. Si eres conservador intenta pillar a nuevos jóvenes y si eres de izquierdas invetiga de qué manera puedes incidir entre los mayores de 45 años.