17.8.14

Edificios bonitos pero vacíos, en el viejo urbanismo de nuevos ricos

Muchas veces el contenido es peor que el continente en los edificios públicos modernos de la cultura o la educación, y parte de los políticos hemos caído en la trampa del “edificio bonito” obviando que lo único que debe importar es el saber, la alimentación de lo que se contiene dentro de lo que es muy caro, puede que bonito pero que casi siempre se pasa de moda en pocos años, cuando no se edifican sin contemplar la durabilidad del carísimo edificio. Se nos ha olvidado que el simple papel de envolver es lo primero que rompemos al abrir un paquete y que una vez dentro ya no vemos nunca el envoltorio.

No voy a nombrar el papel de envolver la fotografía que dejo aquí, pues no quiero criticar directamente a una ciudad en concreto. Aunque podría y con sobrada gana. Pero lo triste es que los contenidos de muchos edificios públicos destinados a museos, colegios, institutos, fundaciones, etc. son mucho peores que los continentes realizados por grandes estrellas del ladrillo caro, ejemplo que usan los políticos para dejar sus emblemas de mando, en formas de edificios diferentes.

Lo curioso es que una vez inaugurados, todos los señores de la cara amable cuando cortan la cinta, tienden a olvidarse de las programaciones necesarias que dan sentido al edificio. Ponen a lo sumo a un director de renombre al mando, que a veces tiene varias ocupaciones y no hace ninguna con dedicación plena y contemplan desde las orillas de los ríos como brillan sus cristales inaugurados. Se creen que con eso ya han cumplido.

16.8.14

Cuanta menos formación, menos sueldo y libertad, más esclavos

En las últimas décadas hemos tenido en Europa —y por ello en España— un capitalismo aceptable pues lograba hacer crecer las Clases Medias y el Estado del Bienestar y por ello mantener la esperanza de que una parte de los trabajadores mejor preparados lograrían tener una vida más razonable, con más derechos y un nivel de vida en aumento.  Gran parte de los trabajadores llegaron a creer que ya no eran obreros sino clase media, sin saber realmente qué era esa división.

Pero con la actual crisis provocada y sobre todo muy bien utilizada la situación va cambiando —en la Europa del sur de momento— poco a poco pero sin cesar, en la misma línea económica y laboral en la que trabajaron Reagan, Thatcher o Bush padre, logrando hacer que los EEUU perdiera clases medias, a costa de un crecimiento del número de trabajadores de nivel bajo y un mantenimiento de ese 20% que siempre sigue siendo el “rico”, que además de tener dinero tiene el poder, y que nunca se presenta a las elecciones.

Estas políticas se basan en tres pilares fundamentales.
Menos salarios y menos derechos laborales
Menos estado del bienestar o simplemente menos Estado
Menos igualdad en el acceso a la educación y formación de calidad