9.8.14

¿Es posible ser amigo de los enemigos?

La enemistad es como un golpe seco, se produce en segundos y puede durar años sin que ya nos acordemos del motivo. Cuanto te enemistas con alguien o con algo lo de menos es el motivo, lo de más la intensidad y el tiempo transcurrido. Si llevas muchos años de enemistad con alguien ya has perdido la moción del motivo, incluso realmente te da igual el inicio, pues lo cruel son los años trascurridos de enemigos, los que han ido puliendo la crueldad del odio, para ponerte a pensar que seguro, por algo importante odias, aunque ahora no te acuerdes bien.

Una amistad puede tardar meses en fraguarse, una enemistas se produce en un instante. Una frase generalmente, es el desencadenante que abre la puerta por donde metes la uña para rascar o para hacer palanca. A partir de ese momento estás perdido. Creo que a veces es mucho mejor ser sordo o hacer como que no ves.

En realidad una enemistad se podría curar en minutos, pero no queremos, nos apetece crearnos un enemigo, somos incapaces de pedir perdón, no nos gusta dar nuestro brazo a torcer. Va en nuestra personalidad humana. Como los ciervos de gran cornamenta sentimos que hay que demostrar la enemistad pues necesitamos tener enemigos como tenemos amigos, como contraposición para amar más a unos mientras odias más a los otros. Lo malo es si en plena palea te parte la cabeza de un golpe seco.

En realidad si nos fijamos bien, los enemigos no sirven para casi nada. Es un añadido a la vida que resulta casi inútil. Tener un enemigo es más un peso que una virtud, pero tener diez es un gran hándicap para ser feliz. En cambio nos da la sensación de querer coleccionarlos.

8.8.14

Entre 2014 y 2019 escribiremos el futuro de España. ¿Tienes boli o prefieres pasar?

Vamos a comenzar un periodo anual muy interesante donde el nuevo sistema se va a intentar aposentar lentamente sobre el viejo, no sin tensiones añadidas. Quien piense que las muertes de sistemas sociales se producen suavemente se equivoca, pues nadie quiere morir plácidamente si se siente joven y con músculo. Así que estos seis próximos años van a ser muy interesantes y tenemos la inmensa suerte de protagonizarlos si queremos intervenir o escuchar.

El 2014 va a sentar, todavía, las bases del 2015 con algunos cambios o estertores novedosos. Pero será ese 2015 el que producirá tensiones lógicas de acción reacción entre viejos y nuevos. Y la sociedad esperará la reactivación económica mal repartida con las mismas ansias de cambio de cualquier joven al que le han robado su futuro.

Tras las autonómicas y municipales leeremos el primer asalto y analizaremos si la partida será a dos o a cuatro batallas. Si el cambio va para largo las tensiones se enquistarán más y las crisis puntuales serán largas pues la impaciencia se fastidia según se va observando el final del túnel. 

De cara al 2016 se analizará la motivación del cambio y se sacarán las primeras conclusiones positivas o negativas, para vencer reticencias de cara a las generales. El PP tomará aliento y el PSOE se mirará el cuerpo. Si le quedan trozos de piel hará palanca, si tiene espacio montará la artillería, si solo quedan heridas se aliará no sabemos bien con quien, pero seguro que con alguien, que por cierto nunca ha hecho. 

Y entraremos en un 2016 que será el primero de la nueva era, donde ya tendremos más de lo nuevo y menos de los viejo. Pero en donde nadie hoy se atreve a predecir si lo nuevo es diferente o si por lo contrario han ganado los arcaicos y es similar a lo actual. Ni si es para bien o para mal. Todo esto depende de todos nosotros, pues los renglones están sin escribir. Luego vendrán cuatro años de asentamiento, de calma chicha o de tensión abierta. Depende del bolígrafo que empleemos para escribir la historia.