22.4.14

Día del Libro; para salir de casa a comprar papel. Leer ya se puede en pantallas

Llevo dos días sin salir de casa, ni a por el pan o los churros de media mañana. No es dejadez, no es exceso de trabajo, es selección natural. Tras muchos días de picos pardos apetece ver el ordenador, el sofá naranja o la terraza sobre la que intentan crecer los tomates.

Mañana es San Jorge o el Día del Libro, que si hubiera que elegir lo tendría claro. Entre un señor que mata moros caídos en la tierra mientras va a caballo o un día dedicado a vender libros, no hay color.

Los puestos en la calle se volverán a llenar de papeles encuadernados aunque ahora se lea mucho en pantallas. Pero hay que seguir creyendo en lo que nos facilitó la sabiduría. Ya habrá tiempo para el cambio definitivo.

Fallan los aprendizajes prácticos formativos por falta de profesores técnicos

Leo que en una Universidad de Arte llevan seis meses de estudios teóricos, sin ver o analizar obras de arte, sin hacer otra cosa que no sea leer teoría del color o la forma, la composición o la luz.
La teoría siempre está bien si la mezclamos, se viene muy bien aderezada, si entretenemos con la realidad. Pero muchos maestros no saben mancharse las manos, más todavía en Formación Profesional, donde algunos profesores son maravillosos y otros unos parias de cumplir el expediente.
Tras perder los aprendizajes puros y duros no hemos sabido encontrar una variable formativa que la sustituya y se han realizado muchos intentos. Ahora todo sería válido menos tener a los jóvenes en casa escondidos o en la calle rodeados de absurdo. Pero ni ante esto somos capaces de modificar hábitos educativos.