12.7.10

España debe seguir siendo un gran equipo humano en lo social, además de en lo deportivo

España es Campeona del Mundo. Pero la sensación debe contagiarse y no quedarse en una simple sensación futbolera. Durante semanas millones de ciudadanos de un Estado han pensado lo mismo, se han contagiado de una sensación tanto de euforia como de “poder”, de ser capaces, de ganas, de rasmia, de fuerza. ¡¡Podemos!!
¿Nos vamos a quedar en algo momentáneo y derrochar esta oportunidad de creer que somos capaces de todo?
Luego, si hemos creído que podemos en un asunto complicado pero trivial, debemos saber utilizar esa capacidad de fuerza mental para metas más importantes en el medio y largo plazo. Se nos ha respetado en un juego deportivo porque los contrincantes nos veían con potencia y ganas, sabían que enfrente había un gran equipo de personas. Que no se nos olvide, de personas. Ese respeto hay que ganárselo y todos nosotros tenemos que aprender de esta sensación para alcanzar metas más importantes. Es cuestión de respeto y de creencias en las posibilidades propias. De asertividad y de trabajar en equipo, de creer en los que dirigen y confiar en los que nos apoyan. Como equipo debemos ser creíbles y respetados, debemos saber que podemos salir de la actual crisis de convivencia, de sistema, de formas de gobernar. Que si nos unimos en una idea común saldremos fortalecidos de la actual crisis económica. Apoyando a los más débiles, trabajando más los que saben y pueden esforzarse, creyendo en los dirigentes y en nuestras posibilidades. Hay que dosificar las fuerzas para gastarlas todas en los momentos cruciales. Podemos ser un gran equipo y aprender del deporte, debemos ser un gran Estado, lleno de singularidades.

11.7.10

El duro mundo rural español lo está pasando mal

He estado unos días por tierras duras del campo español, por pueblos pequeños, con gentes que viven de lo rural, con su tierra, de su sudor duro. Y los he visto tristes, apagados, callados, con ganas de romper su destino, con miradas distraídas. Creo que las gentes del mundo rural español han perdido brillo. O es eso o yo estoy perdiendo capacidad de entender a la gente. Creo que al mundo rural, a los pueblos pequeños de esta España les queda poca vida, poca fuerza vital, no excesivas ganas de seguir peleando por la nada. Observo pocos jóvenes en el mundo rural que sigan trabajando por sus pueblos desde dentro, en el día a día y es lógico. Veo al campo español con demasiadas batallas perdidas entre sus brazos. No sé qué decirles a las gentes del mundo rural para levantarles sus ganas. Tal vez sea yo, que no los supe ver bien.