5.10.09

El PSOE pierde a sus electores. Se acerca el final de Zapatero

No es fácil mantener las expectativas electorales si en la acción de Gobierno surgen dificultades graves, pero hay que recordar que la labor de oposición es muy débil e ineficaz, y no dispone de líderes en primera línea capaces de trasmitir seguridad y eficacia. No lo tendría tan fácil nunca el PSOE para mantenerse por muchos años en el poder, de haber sido capaz de trasmitir seguridad en estos meses. Pero no hay tampoco políticos de primera línea.
Tras estas realidades lo lógico va a ser que los partidos más pequeños suban junto a la abstención. Será el tiempo para IU, UPyD y los partidos nacionalistas. Será el tiempo para abrir un nuevo camino en la política, ya que los ciudadanos no pueden elegir nuevos sistemas económicos ni laborales.
La sociedad está asqueada, tiene temor, no cree en sus políticos, incluso los fieles están muy cansados y divididos dentro de sus respectivas organizaciones.
Zapatero tiene que aprender a transmitir y no tiene tiempo, se necesita que hable para su sociedad, no que lo haga para algunos medios de comunicación. No es necesario que salga guapo y sonriente ante líderes mundiales, porque esa política no tapa la realidad. Debe aparecer en la televisión hablándonos a tod@s. Debe creerse líder de un país y no político europeo.

4.10.09

El contrato único que propone la CEOE es de imbéciles negociadores

El secretario general de UGT, Cándido Méndez considera "sangrante" que la patronal, instituciones económicas y expertos defiendan la creación del contrato único, que convertiría en un "sueño inalcanzable" para los jóvenes conseguir un salario digno.

En una entrevista con EFE, Méndez apuntó que el contrato único supone una "doble agresión", ya que conlleva un abaratamiento "radical" del despido y además elimina la tutela judicial.

El contrato único supone una "doble agresión" El líder sindical lamenta que la CEOE y otras voces planteen este contrato, que calificó de "tóxico y veneno", como el único remedio a la temporalidad para los jóvenes, a quienes alejaría de conseguir un "contrato de calidad".

El citado contrato establecía un período de prueba de dos años, dentro de los cuales el empleador puede despedir al trabajador en cualquier momento, con el único requisito de avisar con siete días de antelación y con una indemnización de ocho días.

Transcurridos los dos años, si la relación laboral continúa, el trabajador se convierte en fijo, aunque el contrato podrá extinguirse en cualquier momento, sin más obligación que preavisar al empleado con un mes de antelación y abonar 20 días de salario por año con un tope de doce mensualidades.