12.3.09

Tras la financiación política. El ejemplo de CIU.

CIU solicita a través de la página web del partido y del candidato a las Europeas, donaciones para poder financiar la campaña electoral.
En España tenemos una asignatura pendiente en política, y es la financiación de los partidos, tema muy complicado y que dado nuestro carácter y forma social, es imposible de momento resolver bien.
CIU solicita ayudas desde 10 euros, una cantidad realmente asequible, para que todos los ciudadanos que lo deseen puedan ayudar a sus candidatos, porque nuestra obligación no debe ser solo la de votar y esperar, la de criticar y esperar, la de afirmar que todos los políticos son unos mantas cuando menos y esperar.
Explorar nuevas ideas para la financiación política es muy interesante, y recuerdo aquí al PSC que ya planteó la venta de pequeñas bolsitas con aire de Cataluña para recupera algunos costos de anteriores campañas.
No veo descabellado plantear una campaña de varios partidos a la vez, unidos en sus ideas y en la necesidad de recoger de sus ciudadanos algún tipo de ayuda económica. Como tampoco me parece descabellado plantear campañas unidas solicitando que parte de la sociedad sea simpatizante de los partidos políticos en una campaña de limpieza ética a la vez que de auto responsabilidad del ciudadano ante su realidad.

11.3.09

Algunos políticos no saben que están para representar a su sociedad

Que el PSOE madrileño no haya acudido a los actos –– por cierto de perfil bajo –– por los atentados de Madrid, no tiene nombre. Bueno si, pero no está bien insultar ante tamaño error.
Algunos políticos no saben para qué han sido elegidos, ellos son representantes, son las cabezas de la sociedad, los que están en el lugar de, y por ello, nunca, repito, nunca, deben utilizar sus peleas, para no cumplir con sus obligaciones.
Sin duda pueden sentirse cabreados o insultados por un convocante, pero por encima de este deben estar las víctimas.
Habrá mil veces mil ocasiones para dejar clara su opinión ante Aguirre, pero nunca deben dejar abandonadas a las víctimas a las que representan por sus ideas y sobre todo, porque han sido elegidos para ello.
Si los socialistas de Madrid no quieren estar en un acto tan importante, al menos, deben dimitir de sus obligaciones representativas. Otros ciudadanos ocuparán su puesto.
Y si no saben cómo demostrarle a Aguirre su cabreo, que me llamen, que les diré cómo.
¡Bobos!