16.1.07

Los platos nuevos de mi hijo

A mi hijo mayor de edad no le gusta el jamón serrano aunque venga de pata negra. Son cosas raras que existen y que no son fáciles de entender pero que hay que sufrir en silencio como las de abajo. Tampoco le gusta un buen plato de borrajas con aceite de oliva o un filete de ternera a la plancha de los de cortar con cuchillo de verdad.
Pero el tipo se inventa nuevos platos, no se si por culpa de algún cocinero conocido o porque es así de raro.
Esto que se ve arriba son dos hamburguesas (vete a saber tú de que bicho las han sacado) desechas y mezcladas en un sofrito de cebolla y pimientos con tomate frito y queso rallado al que añade en el último momento un pequeño golpe de picante.
Os juro que está bueno, pero me jode reconocérselo porque a cambio le pido que pruebe el jamón y el muy cabrón no quiere.
Sabe de salsas de soja más que los propios japoneses y adora los platos chinos sin saber que en realidad son productos congelados o refritos en salsas fuertes para que no huelan a nada que no sea indefinido.
Confunde la cocina mediterránea con el comprar en el Bon Área, en el Caprabo o en el Mercadona.
Eso si, en pizzas sabe conseguir sabores imposibles y grosores de sorprender.
No creo que encuentre novia con esta forma de cocinar.

¿Elecciones anticipadas?

Cuando algo se muere, aun con dolor, hay que enterrarlo para que no huela demasiado. Es ley de vida. Y esta legislatura está muerta.
Los ciudadanos también tenemos derecho a opinar y a que se nos pregunte qué tenemos que decir sobre lo que está sucediendo. La democracia emana del pueblo y si bien es cierto que los tiempos ya están marcados y que además nunca debemos modificarlos por acciones terroristas, creo que los momentos críticos hay que curarlos con medicinas potentes y activas.
Tengo mis grandes dudas sobre si se están haciendo las cosas regular o muy mal, como tengo mis enormes dudas sobre las posturas de cada grupo político en estos momentos, por eso mi opinión es que llega la hora de que todos hablemos, y de que la razón o no razón sea algo que entreguemos nosotros a los que pagamos para que realicen el trabajo honroso y difícil de dirigir el país.
Unir las elecciones generales con las locales y autonómica de las regiones olvidades puede ser una decisión lógica e incluso un bálsamo.
Puede que los resultados nos compliquen más la vida política, aunque lo veo tan difícil esto, que no me preocupa. Es tremendamente raro que suceda.
Y quien saliera en el gobierno, saldría reforzado en sus tesis y podría trabajar más limpio de carga.