14.10.26

Eres de izquierdas y no sabes a quien votar?


Mientras la izquierda a la izquierda se pone de acuerdo con el reloj haciendo "tic Tac" hasta el viernes y estamos a miércoles, ya salen incluso buena gente que publica mapitas de España indicando a quien hay que votar en noviembre si eres de izquierdas de las de verdad.

Sobre las opciones de resolver el entuerto no quiero hablar de momento, gran parte del daño ya está hecho, pues se trata de credibilidad para los votantes, que no siempre están ideologizados ni pertenecer a partidos políticos y tienen suficiente información. 

Creo con tristeza, que ni aprendemos ni sabemos sumar.

Sandino y Trump

Sandino dibujo original

A priori, estas dos figuras (sí se han convertido en dos símbolos de dos ideologías contrarias) tendrían que representar idearios contrapuestos, pero pasado el tiempo, por desgracia, han confluido en un mismo proceder. Nicaragua ha pasado de ser un referente, hace décadas, en la lucha y defensa del bien común, con todas sus limitaciones y contradicciones, en un triste ejemplo de cómo las ideas y teorías aguantan el papel, pero no el paso del tiempo. De ahí que Sandino y Trump hayan confluido en un comportamiento autoritario e irracional. La reciente visita a Zaragoza de Dora María Téllez, ex guerrillera sandinista y ex ministra de Salud junto a la abogada defensora de DD HH, Ana Margarita Vigil, nos descubrieron cómo el horror se ha adentrado y asentado hoy en día en Nicaragua.

Sandino, fue un líder revolucionario nicaragüense, que entre los años 1927 y 1933 luchó contra la invasión norteamericana y que tuvo su resurgimiento en los años 70 aunque, actualmente, es una sombra de lo que fue el movimiento Sandinista en sus orígenes.

¿El poder corrompe? Yo, sinceramente, creo que no. El poder lo que hace es sacar lo que toda persona lleva dentro y agudizarlo. Es por ello que algunos sandinistas llevan la semilla del diablo y otros no. Daniel Ortega junto a su mujer, Rosario Murillo, representan la parte corrupta que ha violado las ideas primarias que surgieron tras las luchas llevadas entre 1979 y 1990 para librarse de la dictadura de la familia Somoza totalmente afín a los intereses de Estados Unidos.

Dora Téllez ya desde el inicio de la charla destacó, con gran franqueza por su parte, el gran problema del sandinismo: fue un movimiento que no se cuestionó el “imaginario colectivo” que se tenía de Cuba y fue un movimiento urbano, estudiantil alejado del mundo campesino y de la zona de Costa Caribe y que, por tanto, tenía sus bases mal asentadas desde un principio; máxime al mantener el “sistema de las minorías congeladas” que no era otro que el ganador se llevaba el 60% de los cargos y el opositor el 40%; así aunque este último sólo tuviera un 5% de los votos obtenía el 40% del poder político.

En el pacto de 1998 el Frente Sandinista junto al Partido Liberal perpetuó este sistema de minorías congeladas con lo que el modelo Somozista de autoritarismo se asentó siendo una contranatura a las esencia primigenia del Sandinismo y que, actualmente, sigue vigente dando lugar al estallido social del 2018 y a las numerosas detenciones, torturas, exilio que el pueblo nicaragüense viene sufriendo por parte del tándem Daniel Ortega y su mujer, Rosario Murillo, y que, desde el año 2018 al 2023, han causado que más de 5.000 personas hayan pasado por la cárcel y que no se sepa cuántas personas hay, así, como otras que llevan años desaparecidos sin saber cómo están y dónde (el caso más grave el de Brooklyn Rivera, líder indígena sin prueba de vida desde septiembre del 2023).

Como dijo Dora Téllez “cuando el “no” no existe frente al poder, el autoritarismo se propaga”. Algo que destacó al observar cómo la figura del “hombre fuerte o la mujer fuerte” está imperando en el mundo, incluida Europa que se suponía cuna del progresismo y democracia que hace cuestionarse qué es lo que ocurre para que las sociedades occidentales busquen liderazgos fuertes sin darse cuenta que detrás de ello existe la barbarie.

El tándem Daniel Ortega y Rosario Murillo están ahora haciendo el “plan Zorrito” como dijo con ironía Dora Téllez al observar los movimientos en Venezuela y la deriva que el gobierno de Trump está teniendo en diferentes latitudes del mundo. Este plan no es otro que hacerse los muertos como hacen los zorritos ante el peligro y, cuando ha pasado el mismo, se levantan y continúan su camino. Pues esto es lo que hace el matrimonio temiendo ser sustituidos por una Delcy de Nicaragua emulando a los pasados acontecimientos de Venezuela.

La abogada, Ana M. Vigil, destacó la Justicia Transicional que todo país debe hacer para reconciliarse y superar etapas dolorosas y esto sólo se hace a través de cuatro pasos: Verdad sobre los hechos aunque sean dolorosos; justicia; reparación y, por último, no repetición. La plataforma “Primero la verdad” busca, precisamente, llevar a cabo la denuncia y el testimonio como pilar de la justicia en Nicaragua donde, cualquier persona que haya sufrido violaciones de los derechos humanos por parte del régimen Ortega Murillo, recibirá recomendaciones de cómo hacer tal trámite y a través de qué organismos u organizaciones confiables.

Para lograr una Justicia Transicional se debe eliminar la engañosa frase de que debe haber impunidad para lograr la estabilidad; falso discurso que reafirma la dictadura sin cerrar heridas.

Y estas heridas deben ser curadas a través de la no venganza porque “parte de la resistencia es la alegría” y no salir de la cárcel “con odio” sino “con justicia”. Estas palabras de Dora Téllez reafirman la no violencia de un cambio en Nicaragua a pesar de las detenciones que tanto ella como Ana M. Vigil sufrieron teniendo las más cruenta de las encarcelaciones que es el aislamiento completo donde no hubo ni un lápiz, papel, luz, contacto social y que fue el peor de los escenarios para cualquier persona.

Aunque hay un resquicio para la esperanza porque, como dijo Ana María Vigil, estando en la cárcel hubo funcionarios que tenían cierta humanidad con ella. La bondad en estos tiempos, sin caer en la bobería o ingenuidad, será la respuesta a estos tiempos de resurgimiento de ideas que creíamos apartadas y ¿enterradas?

Sandino se revolvería si supiera que su lucha, al final, se ha aliado junto al poder autoritario de un Trump que, aupado por élites que lo teledirigen, quiere convertir a Hispanoamérica en su patio trasero, algo por lo que Sandino luchó para que no ocurriera. Y es que ya lo dijo Trump, la doctrina Monroe debe ser doctrina Donroe.

Olga Neri

13.10.26

Tenemos espías dentro de casa, del pantalón?

Hoy se ha sabido que este fin de semana de octubre 2026, al menos 300 tiendas de la marca Intermarché, menos de 100 de la red Coopérative U, varias tiendas del grupo Leclerc y unas 30 tiendas de la marca Monoprix se han visto afectadas por el ataque en Francia (desde no se sabe qué lugar), a sus sistemas de refrigeración de los supermercados. Se cree sin confirmar que también Carrefour se ha visto afectado.

Un ciberataque, que ha logrado que estas tiendas tengan que tirar a la basura gran parte de sus alimentos congelados, víctimas de un ataque coordinado de ese tipo de Guerra Híbrida del que se desconoce su tamaño y amplitud de opciones.

Hablamos de varias ciudades, de varios tipos distintos de tiendas y por ello previsiblemente de distintos tipos de control de las cámaras de congelados aunque previsiblemente todas ellas con el mismo software. 

Los presuntos hackers (por libre o bajo la orden de un potente poder extranjero) lograron descongelar de forma remota refrigeradores, congeladores y otras unidades de almacenamiento en frío en numerosas tiendas. “una vulnerabilidad en el software proporcionado por una empresa”. ¿Suena a broma o a película de miedo?

No hay duda de que los accesos a todos los tipos de software de cualquier aparato electrónico, grande o muy pequeño, es un desafío del que nos tenemos que defender. Todo lo que tenemos en casa o en el bolsillo se mueve alrededor de estas debilidades, si no están bien diseñadas.

¿Pueden entrar en el bolsillo de nuestro pantalón? ¿Quienes y cuándo? ¿Con qué intenciones? ¿Nos enteraremos siempre de que ya han entrado dentro de nuestros hogares, bolsos o chaquetas?




El futuro también mueve la economía


¿Qué harías si recibieras 200 euros adicionales? La respuesta probablemente cambiaría si fueran una paga extraordinaria, un aumento permanente del sueldo o una ayuda que esperas devolver mediante impuestos futuros. Esa diferencia resume una idea fundamental: para entender el consumo, la inflación o una recesión, necesitamos comprender cómo toman sus decisiones las personas y las empresas. 

El Nobel de Economía de 2026 reconoce a Robert E. Hall y Michael Woodford por sus aportaciones a los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica. Sus trabajos ayudan a explicar cómo las expectativas y las decisiones individuales se convierten en movimientos del conjunto de la economía, y qué pueden hacer las autoridades para reducir sus fluctuaciones.

Consumir hoy depende de lo que esperamos mañana

El gasto de una persona es ingreso para otra. Cuando esta última consume una parte de lo que recibe, genera nuevos ingresos y nuevas rondas de gasto. Es la intuición del multiplicador: un impulso inicial puede producir un aumento mayor de la actividad. Pero su magnitud depende de cómo reaccionen los hogares, las empresas y las autoridades.

Aquí aparece una dificultad señalada por Robert Lucas: una relación observada en el pasado puede cambiar cuando cambia la política económica. Si una ayuda se considera temporal, permanente o preludio de mayores impuestos, su efecto será diferente. Las personas interpretan las medidas, revisan sus expectativas y ajustan sus planes. Por eso resulta insuficiente suponer que cada euro adicional de renta produce siempre el mismo gasto.

Hall convirtió esta preocupación en una predicción que podía contrastarse con datos. Las teorías de la renta permanente y del ciclo vital ya sugerían que las familias intentan mantener un consumo relativamente estable a lo largo del tiempo. Para ello, ahorran cuando sus ingresos son elevados y utilizan sus ahorros, o el crédito, cuando disminuyen.

Su artículo de 1978 mostró que, bajo ciertos supuestos, los cambios del consumo deberían responder a información nueva. Si alguien sabe hoy que cobrará más dentro de tres meses, puede empezar a gastar más ahora. Cuando llegue la subida, no habrá una nueva sorpresa que justifique otro ajuste. Una noticia inesperada sobre sus ingresos futuros, en cambio, puede modificar su consumo inmediatamente.

Esto no significa que consumamos al azar. Significa que los planes incorporan la información disponible: las sorpresas futuras no deberían poder anticiparse sistemáticamente con lo que ya sabemos. El resultado ofrece una referencia para comprobar dónde falla el modelo y qué mecanismos faltan.

Uno de ellos es la liquidez. Quien apenas llega a fin de mes puede gastar buena parte de una ayuda, mientras que quien dispone de ahorros puede reservarla. Incluso una familia propietaria de su vivienda puede tener dificultades para conseguir dinero de inmediato. La distribución de una medida fiscal importa tanto como su importe total.

Los tipos de interés actúan sobre decisiones y expectativas

Woodford integró las decisiones de gasto, la fijación de precios y la actuación del banco central en un marco desarrollado junto con muchos otros economistas: el modelo nuevo keynesiano. Su libro Interest and Prices, publicado en 2003, reúne sus fundamentos y permite analizar cómo se transmite la política monetaria.

Un primer elemento es el tipo de interés real esperado: el interés nominal menos la inflación que se espera durante el mismo plazo. Con un interés del 4 % y una inflación esperada del 2 %, el tipo real es aproximadamente del 2 %. Si la inflación esperada sube al 3 % y el interés nominal permanece igual, el tipo real baja al 1 %. Esa diferencia afecta al incentivo a ahorrar y al coste real de financiarse.

Un segundo elemento es que los precios no se ajustan todos de inmediato. Cambiarlos puede resultar costoso por los contratos, la organización o la relación con los clientes.

Si una empresa vende menos y mantiene su precio, puede reducir la producción y el empleo. Además, al revisar un precio considera los costes y la demanda que espera mientras siga vigente. Así, las expectativas sobre el futuro influyen en la inflación actual.

El banco central puede modificar esas decisiones tanto con los tipos de hoy como con sus anuncios sobre los de mañana. Una comunicación creíble de que mantendrá tipos bajos durante más tiempo puede reducir el coste de financiar proyectos a largo plazo y estimular el gasto presente. Su eficacia depende de cómo se interprete y de que las autoridades resulten creíbles.

Una caída del PIB puede requerir respuestas distintas

Imaginemos dos economías cuya producción cae de 100 a 95. En una, las familias recortan el gasto, aunque sigue siendo posible producir 100. En la otra, una perturbación encarece o dificulta la producción y reduce a 90 el nivel que correspondería con precios flexibles: el llamado PIB natural.

Las dos muestran la misma caída, pero afrontan problemas distintos. En la primera hay recursos infrautilizados y estimular la demanda puede ayudar. En la segunda, producir 95 ya supone ejercer presión sobre una oferta deteriorada. Intentar recuperar inmediatamente 100 aumentando el gasto podría intensificar la inflación. La respuesta exige identificar la causa y valorar el posible conflicto entre estabilizar los precios y sostener la actividad.

Las políticas fiscal y monetaria también interactúan. Una transferencia puede elevar el consumo, pero, si aumenta la presión sobre los precios, el banco central puede subir los tipos y compensar parte del estímulo. En la zona del euro, además, una misma política monetaria convive con situaciones económicas nacionales diferentes.

Los modelos de Hall y Woodford permiten ordenar estas relaciones y comparar respuestas bajo supuestos explícitos. Su utilidad depende de contrastarlos con los datos y reconocer sus límites: los hogares son diferentes, las expectativas pueden cambiar y las crisis pueden alterar los mecanismos habituales. La lección del Nobel es que una política económica debe anticipar cómo responderán quienes ahorran, gastan, producen y fijan precios. Sus decisiones sobre el futuro ya están moviendo la economía de hoy....

Miguel Puente

11.10.26

Manda quien sabe fabricar billetes de cien

Europa tiene principalmente dos problemas que se pueden convertir en media docena a poco que no entendamos bien su camino de futuro.

Por una parte es impensable una Europa de futuro sin el Reino Unido. Y por otra parte es impensable una Europa con Alemania mirando a Rusia a través de su extrema derecha.

Curiosamente la extrema derecha europea mira a Rusia, a los que llaman comunistas. Eso explicado a un joven de los años 70 le resulta cuando menos sonrojante. En poco tiempo la extrema derecha se volverá maoísta, una vez que ya es casi de Bakunin. 

Todo son ciclos teóricos pero muy poco prácticos, excepto las medidas que cada ideología toma. Lo que importa en realidad no son tantos los apellidos, como las decisiones. 

Que Trump ceda ante Putin es un detalle del caos de los actuales EEUU, que es el Jefe. China observa y trabaja. De momento solo eso.

Que nos olvidemos de Gaza en su globalidad incluidos a los terroristas que hicieron lo de octubre es otro detalle complejo. Que hoy entendamos menos la guerra de Ucrania que cuando empezó en los inicios de 2022 y estamos casi a cinco años vista, es de premio.

En España nos sucede lo mismo. Pasamos de un marco mental al siguiente sin cambiar ni de madera ni de tamaño del marco. 

Simplemente nos movemos como nos dicen los que realmente mandan, que son los que nunca elegimos para que nos gobiernen. Y nos lo dicen sin darnos cuenta de que nos lo dicen, nos lo ordenan sin mandar.

Por cierto, gobierne el flojo Feijóo o el seco Sánchez, el listo (muy listo) de Abascal o alguien escondido entre siglas inciertas, la verdad es que las políticas las seguirá marcando Europa, excepto que nos salgamos de ella. 

Manda quien puede fabricar dineros de los gordos. Y siendo así de sencillo, no siempre lo detectamos. Para bien o para mal.

8.10.26

Lo que piensan los españoles ante el problema de la vivienda

El CIS sobre la vivienda publicado esta semana en España arroja datos que califican todavía más los errores de las últimas décadas, sobre todo si lo comparamos con muchos de los paísses vecinos en la Europa Unida.

El 86% de los que han respondido ya dicen que la vivienda en que la residen NO es vivienda protegida. Es decir, es libre y se mueve como el mercado. Para bien o para mal.

De ellos un 48,3 son propietarios de esa vivienda y el 32,9% son inquilinos. Hay un 18% que no pagan o es una vivienda cedida por familiares, amigos o su empresa.

El 59% vive en una vivienda en propiedad totalmente pagada y un 34% debe unas cantidades pendientes.

De las personas que viven de alquiles, un 32 % creen que pagan a un precio superior al del mercado, precio por cierto carísimo y con fuertes subidas en los últimos años, y un 26% creen que viven de alquiler pagando menos de lo que el mercado marca en estos tiempos.

Sobre el 70% pagan el alquiler al dueño y un 21% a una empresa, otro dato interesante.

Ante la pregunta con múltiples respuestas de las razones por las que no se van a vivir de forma independiente, el 85% dicen que los alquileres son muy altos, el 84% afirman que el precio de compra es muy alto para sus ingresos, el 79% dice que no tiene dinero para la entrada que piden, el 46% afirma que está ahorrando para poderlo hacer en el futuro, el 43% que no tiene un trabajo estable, el 38% que está estudiando y el 46% que se tendría que ir a un sitio muy lejos.

El 25% paga (bien de alquiler o de hipoteca) entre 700 y 1.000 euros mes, un 13% entre 1.000 y 1.500 euros, un 15 % entre 600 y 700 euros, y un 24% menos de 500 euros.

De entre los encuestados aleatoriamente, un 92% no tiene ingresos por el alquiler de ninguna vivienda. Solo el 8% tiene ingresos de viviendas que alquila. De estos últimos, el 79% solo tiene una vivienda alquilada.

El 91% de los encuestados preferirían vivir en propiedad en España, y solo 7,5 % en alquiler. Y el 79% no está pensando en comprar una vivienda en los próximos años. Pero de ellos el 61% lo haría junto a otra persona.

El precio máximo al que comprarían la vivienda que buscan es entre 100.000 y 150.000 en un 12,9%, entre 150.000 y 200.000 un 20,5% entre 200.000 y 250.000 un 19,6%, de 250.000 a 300.000 un 8% y más de 300.000 euros 16,7 %. Como es lógico son las medias de España y esos precios difieren mucho entre localidades pequeñas y grandes ciudades.

Y si miramos el tamaño de la vivienda que buscan, ojo que no es lo que nos creemos. Menos de 60 metros cuadrados son un 20,7%, de 60 a 80 metros un 35,6%, de 81 a 100 metros un 24,6% y más de 100 metros un 8,7%.

En las respuestas se detecta claramente que las personas no compran por no tener ingresos suficientes, ni ahorros, ni se les concede una hipoteca al no cumplir los requisitos que se les pide. Estos datos son muy interesantes para buscar soluciones.

El 77,8% cree que el Estado debe intervenir para un acceso a la vivienda hoy imposible, y en un 93,3% cree que las administraciones públicas deberían construir más viviendas públicas.

A su vez, aunque creen en mayoría que son las Comunidades Autónomas las que tienen mayores competencias sobre la vivienda, creen en un 45,1% que debe el Estado tener más competencias de las que tienen en la actualidad.

¿Y soluciones que plantean? Pues congelar los precios, limitar los pisos turísticos, expropiar suelo para viviendas públicas, expropiar viviendas vacías, subir los impuestos a los tenedores de más de 10 viviendas, bajar impuestos en la primera vivienda, recuperar las viviendas públicas vendidas a empresas, sacar al mercado más suelo urbano, crear una empresa pública y estatal de vivienda y dar más garantías a caseros ante posibles impagos. ¿Os suenan parte de estas peticiones de los 6.000 encuestados?

Humanos e inhumanos. Cada vez menos distancia

Ser inhumano si naciste humano es un peligro para ti mismo. Al final te parece y te crees que tu inhumanidad es solo con los diferentes a tu forma de ser, pero vas ampliando ese círculo y al final resulta que cuando menos te lo esperas, ya eres inhumano contigo mismo, tras serlo con tu familia y amigos.

Ser humano es muy sencillo, viene en los genes, nos llega dentro, metido en nuestra personalidad de bebé nada más nacer. Nos cagamos entre las piernas de una forma muy humana. Con dejarnos llevar la cosa fluye. 

Para ser inhumano hay que trabajárselo. Y lo curioso es que además todos nacemos en familias cristianas, muchos nos bautizan para meternos el humanismo mezclado con el agua, por si hay dudas, e incluso ahora nos dice que aumentan los jóvenes cristianos. Eso es garantía de que… de nada pues crecen sin leerse a Cristo.

Pero a su vez aumenta el inhumanismo, que es otra forma más de ser animal. Porque hay que recordarlo. Cada vez que nos alejamos del humanismo nos acercamos al animalismo. 

Que no es que esté mal si se sabe elegir bien el animal al que deseamos parecernos. Un bichón maltés está bien, una cucaracha ya tengo dudas.

Todo esto ya sé yo por qué lo digo. Estoy imbécil. Humanamente imbécil. Lo malo es cuando algunos imbéciles son cucarachamente imbéciles. Una cucaracha imbécil es muy triste.