23.8.26

Consejos a la hora de adquirir un perro o un animal de compañía

Tener un animal de compañíaTener un perro en el hogar es una excelente decisión pero que hay que asumir entre todos los miembros de la familia.

No se debe, nunca, adquirir un perro si no están todos de acuerdo. Un perro es un gran rabajo y un cierto cambio en la relación diaria de la familia, y no se debe asumir sin consenso.

Sobre todo si el la primera vez que se tiene un perro en casa.

Es fundamental saber elegir la raza del perro. Según tus posibilidades

Nunca debemos basarnos en lo simpáticos que son de cachorros, hay que informarse del tamaño del perro una vez que es adulto y del tipo de carácter que tendrá.

Los perros suelen mantener una pautas de comportamiento grupales, debe disponer de un "dueño" que sea quien le cuide y a quien respete. 

El animal eligirá entre los mienbros de la familia a quien le cuide pero también a quien siente como líder de "la manada", debe asumir que esa persona es quien más tiempo deberá dedicar al animal.

Un perro vive al menos unos 12 años (entre 10 y 15), no es un capricho para unos meses.

Un perro no se puede quedar días enteros solo sin campañía. Hay que analizar el tipo de vida que lleva la familia y saber hasta donde se va a tener que sacrificar y que soluciones tiene para la convivencia.

Un animal necesita unos cuidados veterinarios, estos tiene un coste y hay que analizar también los costes mensuales de tener un animal en casa.

El tamaño es fundamental, sobre todo si va a vivir en un piso. Un animal pequeño no necesita salir varias veces a la calle cada día, un animal mediano o grande si. 

Las deposiciones y los orines de un animal pequeño no tiene nada que ver con las de un animal grande. El coste de alimentación es muy superior.

Si con todo decide adquirir un animal para su hogar, sepa que adquiere un animal que necesita cariño y atención, que le va a devolver multiplicado, toda la atención que le preste, que le acompañará e interactuará con usted como no hay otro animal posible.
Pero recapacite y no se deje llevar por los impulsos.


22.8.26

Marruecos contra España

 No hay duda de que para España el asunto de Ceuta y Melilla es un problema sobrevenido y mal gestionado, dentro de lo complejo que es hacerlo medianamente bien. 

Ante la invasión de Marruecos con 80.000 jóvenes y niños entrando en España, es poco lo que se puede hacer bien pues las leyes de un país democrático casan mal con los escrúpulos del país que invade con otras leyes bien diferentes.


España ha estado lenta, diplomáticamente no ha estado a la altura, posiblemente asumiendo el papel de enemigo para los EEU e Israel, que han sabido jugar con Marruecos las cartas de las guerras híbridas y líquidas.


No hay solución fácil y es posible que tengamos que elegir entre tragar o intervenir, y ambas opciones son muy malas.


En la actual situación mundial, España es un simple ladrillo en una Europa que ni está unida ni sabe bien qué se juega. No hay que asustarse, pero sin duda, si hay que preocuparse más y ocuparse mucho más.