21.7.26

Lo que decían los falangistas desde Zaragoza en 1936


Las hemerotecas son un elemento histórico de un gran análisis para poder analizar la historia y las historias. Estos días he estado mirando algunos ejemplares del diario falangista de Zaragoza que se llamaba Amanecer, y que estuvo imprimiéndose hasta el año 1979. Ya muerto el dictador.

Os dejo una de sus cabeceras que eran maravillosas como ejemplo de manipulación y de propaganda. En los primeros años al menos, durante los tiempos de Guerra por el Golpe de Estado, siempre encabezaban la portada con una soflama. Un texto de mitin barato.

Esta que os dejo es maravillosa. O me lo ha parecido a mi, aunque hay muchas dignas de figurar en el libro de las manipulaciones. Por cierto, algunas de ellas, algunos de esos textos, coinciden con los modelos de comunicación actuales, casi un siglo después.

Seguimos utilizando el mismo tipo de comunicación externa, enmarcada en los mismos modelos de análisis de las conductas grupales.

Se trata de manipular desde marcos mentales que engañan pero suenan muy bien. Convencen con sus palabras, bien elegidas y construidas, a una parte de la sociedad que se deja llevar por esos conceptos primitivos.

En este caso que os dejo apelan a que la amabilidad es negativa. Y lo dicen bien claro. Los valores morales no residen en la amabilidad. Ser ambiguo o ser amable, mediar o estar en contra de la violencia, ayuda el enemigo.

Insisten en su cabecera que la única dialéctica posible debe ser la dialéctica de los puños y las pistolas. No hay término medio, no había otra forma de defender a lo que ellos llamaban Patria aunque la estuvieran jodiendo, mientras que afirmaban sin dudas, que el campo, el mundo rural, los obreros, los descamisados, los trabajadores deben tener siempre un trozo de pan para comer.

Nunca hablaban de comer carne, pero sí de beber vino. Incluso de repartir tabaco gratis a todos. 

Y se quejaban los falangistas en muchos de sus textos, sobre la mediocridad de los habitantes de las ciudades, que desde el bar aunque defendieran a la Falange, se quedaban tomando un café mientras que los obreros y los campesinos empuñaban las armas para defender a Dios y a la Patria. Y advertían de que pagaran caras sus mediocridades de salón. ¡¡Uff!!

20.7.26

España ganó a España


Ayer España ganó a España en esos ejercicios de grupo, de equipo, en los que se supo estar a la altura del objetivo, sin personalismos, sabiendo que lo único que importaba era el equipo, la finalidad que todos buscaban. También los espectadores.

La frase de Marco Aurelio que utiliza Luis de la Fuente en sus arengas demuestra la idea, el concepto del éxito, lo que España debería haber mantenido como sociedad y que hemos perdido en aras del insulto, de la crisis ácida, del comportamiento torpe de la individualidad manipulada.: "Lo que es malo para el panal, es malo para la abeja".

Las organizaciones débiles, solo somos (seremos) capaces de ser algo si nos mantenemos en equipo, en panal, en trabajar para el equipo, para la organización, sin esas divisiones idiotas que solo conducen al enfrentamiento y a la debilidad.

Pero sé que todo esto no sirve de nada explicarlo, pues ya tenemos la enfermedad dentro y no queremos tratarnos de ella. Lo ha sabido hacer Luis de la Fuente con un equipo deportivo de medio centenar de españoles. Eso es todo. Ahora toca seguir insultándonos para demostrar nuestras debilidades.

En el caso del fútbol, se supo ganar contra sí misma, demostrando que lo importante no es ni lo que digan por empatar, ni los ruidos de fondo de los torpes de todos los días. Que lo único que vale es saber qué objetivo persigues y de qué herramientas dispones para cada adversidad.