Ayer España ganó a España en esos ejercicios de grupo, de equipo, en los que se supo estar a la altura del objetivo, sin personalismos, sabiendo que lo único que importaba era el equipo, la finalidad que todos buscaban. También los espectadores.
La frase de Marco Aurelio que utiliza Luis de la Fuente en sus arengas demuestra la idea, el concepto del éxito, lo que España debería haber mantenido como sociedad y que hemos perdido en aras del insulto, de la crisis ácida, del comportamiento torpe de la individualidad manipulada.: "Lo que es malo para el panal, es malo para la abeja".
Las organizaciones débiles, solo somos (seremos) capaces de ser algo si nos mantenemos en equipo, en panal, en trabajar para el equipo, para la organización, sin esas divisiones idiotas que solo conducen al enfrentamiento y a la debilidad.
Pero sé que todo esto no sirve de nada explicarlo, pues ya tenemos la enfermedad dentro y no queremos tratarnos de ella. Lo ha sabido hacer Luis de la Fuente con un equipo deportivo de medio centenar de españoles. Eso es todo. Ahora toca seguir insultándonos para demostrar nuestras debilidades.
En el caso del fútbol, se supo ganar contra sí misma, demostrando que lo importante no es ni lo que digan por empatar, ni los ruidos de fondo de los torpes de todos los días. Que lo único que vale es saber qué objetivo persigues y de qué herramientas dispones para cada adversidad.

