El mundo tiembla ante una guerra que no parece corta, en donde la multiplicación o contagio hacia países vecinos, hace temer que tengan que finalmente intervenir otros países más lejanos.
Hoy existe silencio en grande países militares, silencio obligado por las circunstancias del momento bélico. pero en una guerra a medio plazo, tendrán que intervenir. Hablo de China, Rusia, Turquía, India y Europa.
Tendríamos que poner en contexto qué es Irán, para repensar todo el problema en su tamaño. Es un país con algo más de 100 millones de iraníes —entre los 93 del interior y cerca de 10 en el exterior— y un tamaño como país de unas tres veces España. En tamaño para tener una ideas es mayor a la suma de Portugal, España, Francia e Italia.
Solo la capital tienen más de 9 millones de habitantes. Más que toda Andalucía. Estos números lo pongo encima de la mesa para entender que es un territorio grande, un país complejo, en donde los posibles soldados de invasión, la tropa militar de cualquier otro país, no tiene posibilidades de éxito sin grandes masacres.
Un país con siete fronteras terrestres con diversos países y muy dividido por cadenas montañosas que lo trocean en bloques casi imposibles de invadir.
La guerra de bloqueo, de bombardeos constantes, de intentos de sublevación interior, es la única posible a medio plazo. Y eso lo saben bien desde Israel o los EEUU, que tienen suficientes asesores dentro y fuera de Irán.
Y la pregunta es fácil. Irán no va a ganar, pero… ¿y si no pierde?
Su economía sí es capaz de aguantar tiempos malos, pues su sociedad ya está acostumbrada a los sacrificios. La explosión interior parece complicada y además sin un horizonte sencillo para construir una alternativa fácil.
Incluso cayendo destruido su enorme poder religioso, quedaría un poder militar que sería complejo de mantenerlo callado y doblegado, ante su enemigo vecino Israel.
Las dos próximas semanas serán decisivas en entender hacia dónde camina este conflicto. Pasados esos días, será inevitable pensar en un conflicto de como poco bastantes meses y de compleja solución, por mucho que se machaquen sistemas de defensa aérea.
Es un país que no se puede invadir, y que por ello su cambio importante solo puede venir desde la implosión de lo que ya existe.

