Cuando hablamos de esa despoblación de la España Interior, no siempre somos capaces de entender por qué se produce. Hoy ya, es posiblemente casi imposible revertirla, lo que nos va a llevar a una situación grave en toda España y no solo en sus zonas interiores. Pero voy a hablar de Aragón sobre todo.
Se juntan excesivos condicionantes, y no se avanza nada, o al menos no se ha logrado frenar el envejecimiento en las dos últimas décadas. Y eso desvertebra España en su conjunto. Insisto, y más todavía a Aragón.
No queremos (según se dice de las zonas rurales) que vengan a España inmigrantes, en muchas de las zonas rurales solo se quiere a unos pocos inmigrantes —y con serios reparos— pero para trabajar barato. No se les facilita condiciones de vida digna, y por ello, estos optan por ir a las ciudades y a ser posible a localidades grandes.
Se tiene miedo al llamado "Reemplazo" sin explicar bien qué es esa idea absurda, pero a la vez se sabe que los núcleos pequeños tienen los años contados, por el envejecimiento y la pérdida de servicios.
Algunos de estos pueblos sobreviven en verano y en contados fines de semana; o por medio de actividades que nada tienen que ver con la vida de una comunidad, como puede ser la caza, la pesca o el disfrute de la naturaleza en temporadas de setas.
Cuando en un pueblo se cierra el BAR, se cierra su vida. Antes ya ha sufrido la pérdida de las Escuelas, del médico fijo, de las tiendas, incluso del alcalde. Son pasos muy conocidos por todos, que nadie sabe revertir.
Yo mismo me rendí hace una década cuando pensaba que solo quedaba frenar la pérdida de población en localidades mayores de 2.000 habitantes. Y hacer crecer las mayores de 5.000 vecinos. Sin planificación acertada, eso ni sirve, ni es posible. hay casos concretos de pan para hoy y hambre para mañana.
Los municipios de menos de 500 habitantes son los que peor diagnóstico tiene en Aragón.
Pero en todos los casos se ha mantenido el colegio, un Centro de Salud muy cercano y bien comunicados los vecinos, un comercio local básico y un espacio de recreo tipo bar o similar.
Y es imposible mantener las esperanzas para localidades de menos de 200 habitantes, que además no están bien comunicados, que no tengan una actividad económica importante, o que ya haya perdido los servicios básicos.
De los 731 municipios que tiene Aragón, un total de 542 municipios tienen menos de 500 habitantes, y aproximadamente son 620 municipios los tienen menos de 1.000 habitantes. Quedan 111 con más de 1.000 habitantes.
Si vemos los municipios que tienen menos de 100 habitantes observamos que superan a los 200 en número y además asumimos que ese número es irreal, pues hay muchas personas censadas que no viven en esas localidades de nacimiento, y muchas más que no están más de la mitad del año viviendo en ella.
Entre los 1.000 y los 2.000 habitantes —que sería ya una cifra a potenciar, a mimar incluso— superamos por poco las 60 localidades. Y asumiendo que en el total de Aragón el 90% de nuestras localidades tienen menos de 2.000 habitantes.
Las localidades por debajo de los 500 vecinos reales, es riesgo de la desaparición en pocas décadas es muy alto, pues ya se dan los casos claros de la falta de servicios al no ser rentables como pequeños comercios, baro, etc.
No estamos hablando YA, de un Aragón Rural con problemas que tengan su origen en un mal entendimiento de la agricultura o la ganadería. Es un error pensar que el problema de Aragón sea el Aragón Rural.
El modelo territorial en estas micro localidades es muy ineficiente administrativamente y muy costoso para el conjunto de Aragón, aunque sean lugares de un gran valor cultural que se está perdiendo a velocidad de crucero.
Podemos buscar ejemplos fuera de España, zonas tan despobladas y tan radicales en su futuro demográfico. Por ejemplo en las zonas de los Apeninos en Italia, en la zona de Calabria con zonas de abandono total, tras décadas de mostrar incapacidad para revertir lo que estaba sucediendo.
Tal vez podemos mirar en el Portugal del Alentejo, de Beira, zonas cercanas a nuestra Castilla León. Pero incluso en muchas de estas localidades, los pueblos no están tan separados entre ellos, lo que facilita que se apoyen, se ayuden repartiéndose servicios o comercios.
En Aragón tenemos muchos pueblos y muy pequeños, además están muy dispersos y están perdiendo población durante décadas, sin saber encontrar una solución válida para revertir esta realidad.

