18.10.26

Carta abierta a un ciudadano comprometido, escrita en 2012


Querido político con ganas de leer; querido lector con ganas de entender la política: 

Los últimos sondeos de este 2012 son contundentes y con ellos quiero dar la entradilla a este texto. Considera la sociedad española que la política es culpable sin determinar de qué o por qué. Un 9% considera a la política el principal problema en España (por delante del desempleo o la economía), cifra que aumenta hasta un 24% cuando posiciona a la política entre los 3 principales problemas de España. 

Un 49% de los españoles quieren menos autonomías o suprimirlas. Un 89% está insatisfecho con el funcionamiento de la democracia. Un 82% no confía en el Gobierno de España. Un 74% no confía en el Gobierno de su Comunidad Autónoma. 

Datos publicados en medios de comunicación no liberales ni conservadores. 

Un 10% dan entre un notable y sobresaliente a Rajoy. Cifra que se queda en un 4,5% en el caso de Rubalcaba, en un 6% en el de Cayo Lara y en un 8% en el de Rosa Díez. 

Con estos datos sobre las manos, las personas que nos dedicamos a la política de una manera más o menos activa no podemos estar contentos de nuestra labor. La sensación social mayoritaria es de que la política y sobre todo los políticos son: unos ladrones, unos sinvergüenzas, unos inútiles, unos vagos que solo buscan SU enriquecimiento, y esto además va en aumento peligrosamente, ayudado por otros políticos que juegan a descalificar para intentar ascender en sus posibilidades electorales y por unos medios de comunicación que juegan a desestabilizar lentamente. 

Ya no es el movimiento 15M —que creo muerto—, sino el movimiento social, quien de momento ha optado por la desafección más absoluta. ¿Pero por donde optará la sociedad cuando la crisis apriete algo más? ¿Y qué decidirá hacer cuando la crisis se resuelva y tengamos que recoger los escombros sociales? 

Centrémonos en nosotros, en ti y en mi. 

¿Qué podemos hacer para que esto no sea así? ¿Qué podemos hacer por nuestra sociedad, por nuestro propio partido si pertenecemos a alguno? 

Lo que estamos haciendo es dejar que el tiempo vaya transcurriendo y seguir actuando en política como si todo esto no estuviera sucediendo. 

¿Hemos cambiado alguna práctica política con la crisis económica, social, institucional, de futuro? 

Seguimos creyendo que la política del Siglo XXI es igual a la de los años 70/80 del anterior siglo. ¿En qué se diferencia nuestra forma de hacer política, de acercarnos a la sociedad, de resolver problemas, con la que hacíamos hace 25 años? 

¿Seríamos capaces de “inventar” nuevas formas de actuación política, más modernas, activas pero sin obligar a la sociedad a ser activa, pues ya no quiere serlo? 

Somos pequeños, somos débiles aunque nos cueste reconocerlo. 

Si gestionar bien las instituciones da sus frutos, miel sobre hojuelas, pero el único punto de apego social, que es nuestra representación política en instituciones, no es entendido en algún momento por la sociedad (por varios motivos posibles) nuestro hundimiento es imparable pues no existe más base que la que entregan los puestos de representación institucional. 

Cada dos años nos examinan los ciudadanos y nos ponen nota. Lo único válido es lo que piensa en ese momento la sociedad, el vecino, el que acude a elegir entre varias opciones o el que se queda en casa. 

Los partidos políticos parecemos una máquina de hacer concejales y diputados, que no es poco, pero un partido político debe ser también una máquina de ideas, de contactar con la sociedad a través de ellas, y a través de líderes políticos que no siempre tienen que ser las primeras figuras de las instituciones. 

¿Qué porcentaje del músculo político de cada partido se dedica y proviene desde/y para las instituciones? 

¿Cuánto les queda para la sociedad de la calle, incluidos los que NO creen en las instituciones? 

En todos los partidos políticos los cargos organizativos importantes son también cargos institucionales importantes. Incluso repiten el orden de importancia en las instituciones y en la organización. Así es muy complicado crear crítica política. 

Pero es más grave no tener una imagen que presentar a la sociedad que sea ajena a las instituciones. Personas que hablen por el partido sin que se le confunda con el cargo institucional. 

¿Quién contrala desde dentro de cada partido a sus propios cargos institucionales? ¿quién les puede decir que lo están haciendo bien o muy mal? ¿quién siendo diferente a los cargos que emanan desde los propios partidos políticos pueda indicarles otras ideas, otras formas de acción política? 

No existe un contrapoder dentro de los partidos políticos que pueda plantear ideas ajenas a la gestión del día a día. Quien se mueve no sale en la foto, pues el poder lo ejercen los cargos institucionales y no los cargos políticos del partido, sin que nadie pueda acceder a los cargos institucionales sin antes tener el beneplácito de la organización. 

Por ello se ha optado por la táctica más eficaz. 

Yo controlo la organización y me eligo o consigo que me elijan a mí, y tras ello logro que no haya nadie que me pueda controlar pues me controlo yo a mí mismo. Perfecto, si no fuera por que ya no cuela. 

Está todo perfectamente engranado para funcionar en la teoría, pero nada eficaz para generar relaciones con toda la sociedad. 

Pero vayamos un poco más allá. 

¿Estamos en los partidos políticos bien representados los jóvenes?, ¿Y de personas de la tercera edad? ¿De trabajadores por cuenta ajena? ¿De empresarios y comerciantes en los partidos de izquierdas? ¿De personalidades de la cultura, investigación o deporte? ¿De universitarios activos y de profesores con ganas y todavía no quemados? ¿De mujeres que trabajan en el hogar con sus particulares problemas? ¿De desempleados? 

No soy capaz de señalar (no quiero) de qué estamos representados en exceso dentro de los partidos políticos de todo tipo, pero tal vez la discriminación positiva hacia algunos sectores que se pueden considerar poco representados, pudiera ser positiva para el futuro. O negativa, si lo hacemos mal.

Nos esperan años complejos, creo que la política va a cambiar, y lo digo en el año 2012. La izquierda está muy débil y su futuro a corto medio plazo puede ser muy difícil si no se entiende que son otros tiempos y hay que adaptarse y priorizar. 

Pero considero que cada uno de nosotros debemos intentar poner sobre la mesa ideas, quejas, pues lo positivo se sobreentiende que es lo obligado, para ponernos a trabajar más por nuestro futuro, si este nos importa. 

Muchas gracias por vuestra lectura.

Julio Puente

Carta abierta a los sin techo, aunque no me lean

Queridos "sin techo":

Se que no me podéis leer, y eso no os importa nada, porque lo que buscáis por encima de todo es la libertad y la justicia suficiente para sufrir menos, pero tenéis que entender que parte de la sociedad además de creer en vuestra libertad, cree también en la necesidad de daros justicia social y ayuda humanitaria. 

No se trata de obligaros a que tengáis techo por la fuerza, y mucho menos a que desaparezcáis de las calles por mucho que vuestra imagen no tiene sentido en este siglo, por derechos sociales.

No tiene sentido, porque si somos capaces de arreglar entuertos en cualquier parte del mundo o al menos de intentarlo, debemos ser consecuentes con nuestros vecinos de calle, y ayudarles a que tengan lo más básico para vivir. 

No deseamos que perdáis vuestra libertad, por eso deseamos —muchos de nosotros y ya sé que no todos— que estéis dentro de las instituciones de ayuda, para desde ellas solicitar que se os trate con dignidad y con la idea de que se os resuelvan los problemas sociales que os han llevado al vacío o a la libertad extrema de no tener nada y por eso no depender de nadie. 

Es mejor un techo compartido con algunas órdenes, que un cartón compartido con el miedo. Exigir ayuda, y hacer palanca desde lo más bajo, el suelo, para intentar que se os tenga en cuenta.

De nada.

Ladrones y ladronzuelos, que no me lo parecen

El otro día, escuchando yo cómo se ponía a parir a unos inmigrantes que se dedicaban a vender bolsos de marca falsificada y colonia de igual procedencia, empecé a pensar que yo no me entero bien de las cosas, vamos, que soy algo bobo para esto.

Me puse a investigar un poco, que para eso sirve también el ordenador, y enseguida detecté que los inmigrantes pobres de la plaza venden bolsos y carteras y pañuelos y colonia y relojes hechos en países del sudeste asiático y con marcas conocidas. Terrible delito.

Y a la vez pude volver a revisar que marcas tan conocidas como las que usted ya sabe, además de fabricar excelente calzado deportivo en Vietnam, vende colonia con su nombre y que un tal DG que debe ser la leche de rico por los anuncios que pone en la tele, que además de vender ropa también vende relojes y que un tal Adolfo vende con su nombre pantalones, bolsos de piel, relojes y colonia. 

O que algunos artistas famosos por ser artistas de cine o de la canción, entienden tanto de colonia o de cremas faciales que le ponen su nombre como si los fabricaran en su casa, aunque se hagan en Tailandia.

El consumo desaforado todo lo tapa, pero yo me pregunté que en dónde estaba el delito. Y claro lo encontré enseguida. 

Lo grave no es que el producto sea malo o peor, ya que en realidad nadie fabrica nada de lo que se vende luego con su nombre. El delito es que unos pagan impuestos y otros no. O sea, es el mismo delito por el que se detuvo a Al Capone, ya que por los de verdad no fueron capaces de trincarlo.

La duda me surgió cuando no vi yo muy tipo Al Capone al inmigrante de la esquina. Ya avisaba antes, que yo estaba medio tonto. Que es que no entiendo casi nada.

17.10.26

Derecha 1: Izquierda 0

El fracaso de Podemos como idea política está ya escrito. Tampoco es de ahora. Su incapacidad para llegar a mínimos acuerdos, incluso en periodos de crisis posiblemente histórica en España, de alguna manera los inutiliza para ser tenidos en cuenta, aunque sea una pena no entendida por muchos.

Personalmente creo que en esa falta de acuerdos que es constante, hay un problema personal, incluso un problema de odios sostenidos y arrastrados en el tiempo. Y añado, odios de muchos, de casi todos. Y así es imposible avanzar en relaciones sociales, y la política se asienta en eso, en las relaciones sociales.

La izquierda en España es una en cuanto a ideologías, aunque con enormes matices en eso. Pero en su base es una, pues en estos tiempos es imposible pensar en ideas muy diferentes a las que son posibles. Las utopías, si existen, son de otro tipo, y no ideológicas y políticas.

Y dentro de ese concepto de humanismo ideológico y social, o mejor dicho incluso, dentro de esos conceptos de estar en contra de los "mercados" como formas impersonales de utilizar a las personas en sus diversos grados, la izquierda en este 2026 no ha estado a la altura de lo que se necesita, de lo que se espera de ella.

Lo ha visto mucho mejor el PSOE que ningún otro, entendiendo que el troceamiento en el Senado es una idiotez. Lo ha entendido CHA y Compromís trabajando el diálogo transversal, pero incapaces en Aragón de poder convencer a los dirigentes cercanos de Podemos, asumiendo que era imposible llegar más lejos.

La pregunta es muy sencilla: ¿Y a partir de ahora? 

Rotas todas las posibilidades de acuerdos con Podemos, ahora y ya en el futuro —pues estos días marcarán mucho las relaciones futuras—, queda trabajar mucho.

¿Y los votantes? 

Pues curiosamente no se ha pensado en los votantes que son los auténticos protagonistas de estas decisiones. Somos libres en nuestra decisión. Para premiar y castigar, también, estas incapacidades estatales de lograr acuerdos. Dentro de pocas semanas haremos recuento y veremos qué ciudadanos votantes y no votantes, han entendido estas decisiones.

Y mientras tanto, los grandes triunfadores de esta semana ha sido el conjunto de partidos de las derechas, aunque con el sabor amargo de ver que el PSOE se ha abierto a comprender las aritméticas en el Senado.

16.10.26

La Universidad y su uso inútil desde algunos alumnnos

En el último siglo, la relación de la Universidad con sus alumnos, con la sociedad y con sus profesores, ha cambiado mucho. El concepto que se tenía de la Universidad como espacio máximo del saber ha desaparecido para todos. Es decir, como sociedad hemos perdido respeto a la Universidad, al Conocimiento, al Futuro.

Los jóvenes de 19 a 22 años, hoy a la Universidad llegan peor preparados, pero sobre todo mucho peor motivados y además sabedores de que las nuevas herramientas les permiten pasar de refilón por las clases presenciales de la Universidad, creyendo que aquello es un espacio antiguo e incluso obsoleto.

Puede parecer tremendo, y debo advertir que al menos, sigue habiendo un porcentaje discutible y aleatorio, de alumnos que se mueven en otros conceptos y espacios mentales con respecto a SU Universidad, de la que por cierto, no pagan mas que en una pequeña porción; que disfrutan y que la sociedad les ponemos delante para que aprendan, pensando que así devolverán a su sociedad en su futuro, los conocimientos aprendidos.

La pandemia de COVID hizo un daño enorme a la educación en general. Llegó en un momento de crecimiento de las nuevas tecnologías y como sociedad no la supimos gestionar bien. Recurrimos en exceso a la no presencialidad, al trabajo en casa, y eso supuso —sin querer— que se perdiera el respeto a la clase como algo magistral y muy válido.

Hoy en las universidades hay muy diversos modos de comunicación profesor alumno. 

Por medio de sistema de redes, se les entrega a los alumnos decenas de documentos del propio profesor, de investigadores ajenos al espacio del centro, artículos de opinión, etc. 

Y hay un porcentaje tremendo de alumnos que nunca los leen, nunca los bajan, nunca entran a ver qué ha dejado el profesor universitario. Como es lógico, de todo eso toma nota mental el profesor…, para quemarse.

Siempre la presencialidad en la clase ha sido parcial. Pero los que acudían —excepto algunos pequeños casos que el resto de alumnos repudiaban y resolvían entre ellos— no intentaban quemar la clase presencial con sus actitudes, conversaciones altas, como s fueran niños básicos. Quien acudía y hacía ese esfuerzo, atendía, escuchaba y cuando había que estar callado, se comportaba como un adulto de entre 19 y 22 años.

Hoy, en algunas clases de ciertas carreras universitarias, las teóricas, las no elegidas desde antes de hacer la solicitud universitaria, aumenta tremendamente la aptitud y actitud de una parte considerable de alumnos, que se convierten en preescolares en una Universidad que nos cuesta mucho dinero a todos.

Sus familiares no conocen esas formas de aprovechar su vida. Y si la conocieran dirían en muchos casos que es culpa del profesor, que es un aburrido. 

Y efectivamente, la mayoría de las veces aprender es aburrido…, si no te gusta lo que aprendes. Pero hay que recordar que ir a la Universidad no es obligatorio. O al menos desde la familia no debía convertirse en obligatorio para nadie.

Se entra peor formado a la universidad que antes, se sale mucho peor formado de la universidad, y los que sufrimos esas deficiencias y pagando, no son los alumnos responsables de sus conocimientos, sino toda la sociedad. 

Si creamos niños asustados y banalmente responsables consigo mismos, recogemos un futuro incierto. 

Y sí, se sabe qué tipo de alumnos son los que más se dedican a querer aprender mucho, y qué tipo de alumnos se la sopla la universidad. Así que sí, también sabemos qué tipo de sociedad y gestionada por qué tipo de personas, tendremos dentro de 20 años. Pero no os lo quiero decir, eso os lo imagináis vosotros mismos.

14.10.26

Eres de izquierdas y no sabes a quien votar?


Mientras la izquierda a la izquierda se pone de acuerdo con el reloj haciendo "tic Tac" hasta el viernes y estamos a miércoles, ya salen incluso buena gente que publica mapitas de España indicando a quien hay que votar en noviembre si eres de izquierdas de las de verdad.

Sobre las opciones de resolver el entuerto no quiero hablar de momento, gran parte del daño ya está hecho, pues se trata de credibilidad para los votantes, que no siempre están ideologizados ni pertenecer a partidos políticos y tienen suficiente información. 

Creo con tristeza, que ni aprendemos ni sabemos sumar.

Sandino y Trump

Sandino dibujo original

A priori, estas dos figuras (sí se han convertido en dos símbolos de dos ideologías contrarias) tendrían que representar idearios contrapuestos, pero pasado el tiempo, por desgracia, han confluido en un mismo proceder. Nicaragua ha pasado de ser un referente, hace décadas, en la lucha y defensa del bien común, con todas sus limitaciones y contradicciones, en un triste ejemplo de cómo las ideas y teorías aguantan el papel, pero no el paso del tiempo. De ahí que Sandino y Trump hayan confluido en un comportamiento autoritario e irracional. La reciente visita a Zaragoza de Dora María Téllez, ex guerrillera sandinista y ex ministra de Salud junto a la abogada defensora de DD HH, Ana Margarita Vigil, nos descubrieron cómo el horror se ha adentrado y asentado hoy en día en Nicaragua.

Sandino, fue un líder revolucionario nicaragüense, que entre los años 1927 y 1933 luchó contra la invasión norteamericana y que tuvo su resurgimiento en los años 70 aunque, actualmente, es una sombra de lo que fue el movimiento Sandinista en sus orígenes.

¿El poder corrompe? Yo, sinceramente, creo que no. El poder lo que hace es sacar lo que toda persona lleva dentro y agudizarlo. Es por ello que algunos sandinistas llevan la semilla del diablo y otros no. Daniel Ortega junto a su mujer, Rosario Murillo, representan la parte corrupta que ha violado las ideas primarias que surgieron tras las luchas llevadas entre 1979 y 1990 para librarse de la dictadura de la familia Somoza totalmente afín a los intereses de Estados Unidos.

Dora Téllez ya desde el inicio de la charla destacó, con gran franqueza por su parte, el gran problema del sandinismo: fue un movimiento que no se cuestionó el “imaginario colectivo” que se tenía de Cuba y fue un movimiento urbano, estudiantil alejado del mundo campesino y de la zona de Costa Caribe y que, por tanto, tenía sus bases mal asentadas desde un principio; máxime al mantener el “sistema de las minorías congeladas” que no era otro que el ganador se llevaba el 60% de los cargos y el opositor el 40%; así aunque este último sólo tuviera un 5% de los votos obtenía el 40% del poder político.

En el pacto de 1998 el Frente Sandinista junto al Partido Liberal perpetuó este sistema de minorías congeladas con lo que el modelo Somozista de autoritarismo se asentó siendo una contranatura a las esencia primigenia del Sandinismo y que, actualmente, sigue vigente dando lugar al estallido social del 2018 y a las numerosas detenciones, torturas, exilio que el pueblo nicaragüense viene sufriendo por parte del tándem Daniel Ortega y su mujer, Rosario Murillo, y que, desde el año 2018 al 2023, han causado que más de 5.000 personas hayan pasado por la cárcel y que no se sepa cuántas personas hay, así, como otras que llevan años desaparecidos sin saber cómo están y dónde (el caso más grave el de Brooklyn Rivera, líder indígena sin prueba de vida desde septiembre del 2023).

Como dijo Dora Téllez “cuando el “no” no existe frente al poder, el autoritarismo se propaga”. Algo que destacó al observar cómo la figura del “hombre fuerte o la mujer fuerte” está imperando en el mundo, incluida Europa que se suponía cuna del progresismo y democracia que hace cuestionarse qué es lo que ocurre para que las sociedades occidentales busquen liderazgos fuertes sin darse cuenta que detrás de ello existe la barbarie.

El tándem Daniel Ortega y Rosario Murillo están ahora haciendo el “plan Zorrito” como dijo con ironía Dora Téllez al observar los movimientos en Venezuela y la deriva que el gobierno de Trump está teniendo en diferentes latitudes del mundo. Este plan no es otro que hacerse los muertos como hacen los zorritos ante el peligro y, cuando ha pasado el mismo, se levantan y continúan su camino. Pues esto es lo que hace el matrimonio temiendo ser sustituidos por una Delcy de Nicaragua emulando a los pasados acontecimientos de Venezuela.

La abogada, Ana M. Vigil, destacó la Justicia Transicional que todo país debe hacer para reconciliarse y superar etapas dolorosas y esto sólo se hace a través de cuatro pasos: Verdad sobre los hechos aunque sean dolorosos; justicia; reparación y, por último, no repetición. La plataforma “Primero la verdad” busca, precisamente, llevar a cabo la denuncia y el testimonio como pilar de la justicia en Nicaragua donde, cualquier persona que haya sufrido violaciones de los derechos humanos por parte del régimen Ortega Murillo, recibirá recomendaciones de cómo hacer tal trámite y a través de qué organismos u organizaciones confiables.

Para lograr una Justicia Transicional se debe eliminar la engañosa frase de que debe haber impunidad para lograr la estabilidad; falso discurso que reafirma la dictadura sin cerrar heridas.

Y estas heridas deben ser curadas a través de la no venganza porque “parte de la resistencia es la alegría” y no salir de la cárcel “con odio” sino “con justicia”. Estas palabras de Dora Téllez reafirman la no violencia de un cambio en Nicaragua a pesar de las detenciones que tanto ella como Ana M. Vigil sufrieron teniendo las más cruenta de las encarcelaciones que es el aislamiento completo donde no hubo ni un lápiz, papel, luz, contacto social y que fue el peor de los escenarios para cualquier persona.

Aunque hay un resquicio para la esperanza porque, como dijo Ana María Vigil, estando en la cárcel hubo funcionarios que tenían cierta humanidad con ella. La bondad en estos tiempos, sin caer en la bobería o ingenuidad, será la respuesta a estos tiempos de resurgimiento de ideas que creíamos apartadas y ¿enterradas?

Sandino se revolvería si supiera que su lucha, al final, se ha aliado junto al poder autoritario de un Trump que, aupado por élites que lo teledirigen, quiere convertir a Hispanoamérica en su patio trasero, algo por lo que Sandino luchó para que no ocurriera. Y es que ya lo dijo Trump, la doctrina Monroe debe ser doctrina Donroe.

Olga Neri