12.7.24

Francia (2) A la recherche de la francophonie perdue


Mbappé y Koundé pidieron el voto para cualquiera menos Agrupación Nacional. Resultado, el Frente Popular, Macron y el residuo del socialismo francés, no es lo de menos que amalgamados con Los Verdes, ganaron en París Defense, sus feudos de Suresnes etc. y todos los banlieu que acaban en “Y” menos Saint Germain sin París.

La derecha de verdad ganó en el norte, este próximo a Ginebra –casi calvinistas-, mi querida Borgoña –principesca y primera región que convirtió la uva en vino y ahora se quejan de los coches chinos- y sur-sur de Belmondo provenzal. Además de en algunas islas, residuos de la Francofonía, de las que no van del todo mal, en las que naciera Josefina de Napoleón y Karembue o que tienen minerales y tierras raras como al sur de Canarias en sus montañas volcánicas.

La izquierda ganó además en determinadas circunscripciones celtas de Bretaña y, especialmente, en el sur oeste repleto de vascos, descendientes de anarquistas y republicanos españoles y en que están empadronados residentes del norte de Europa e Inglaterra. Recordemos que Bearn dio a luz en su palacio de Pau al considerado unánimemente mejor rey de Francia, el rey de Navarre Enrique IV.

De esa cuña, por la que los Borbones bien valieron una misa, se ve que esta dinastía Valois menor ha venido decayendo en iniciativa menos en el gusto por comer guisotes populares en domingo, digamos que hasta el perfecto y cultivado Felipe the Sixth of Estado (España no se dice nunca) que debería cambiar su apellido en el registro civil para llamarse de Hannover Grecia, que es por donde va en carácter, o ponerse su hija Rocasolano.

Así que la emigración africana, menos en Marsella, sostuvo a las opciones “no fascistas” –en mi opinión solo derecha dura pero sin reminiscencias ultracatólicas-, separatistas de Europa aunque no lo han afirmado explícitamente y a las que Meloni les ha parecido siempre un meloni sin abrir, y que preferirían negociar con Aznar y la Aguirre antes que con Vox y sus líderes siempre en servicios especiales (con esa concentración del día de la primera comunión, sostenida en el tiempo, que tanto le pone a Aitor Esteban).

África, a la que a partir de las iniciativas de Sudáfrica le esperan –quien lo diría hoy- días de gloria mineral, de compartir los beneficios de la minería porque ya vale a partir de los empresarios afrikáners que pactaron con el Congreso Nacional Africano quedarse y la acción inversora china, ha votado en los “banlieu” el programa cortoplacista de la Francia Insumisa. Precisamente ellos, los de Ramadán obligatorio y final de los días laicos de El Cairo y Beirut, novelados por Naguib Mahfuz, al que premiaron por sus descripciones de la sociedad tolerante egipcia previa a Nasser con una amenaza de muerte y posterior apuñalamiento por unos que se autodenominaban los hermanos musulmanes.

Pensemos en el resultado francés y su traslación al complejo ecosistema autonómico español –ojo que en Francia también han creado regiones, existen tensiones indepes en Bretaña y Córcega, como en Nueva Caledonia o Guayana, y todo lo que reluce no es iridio-.

Dicha traslación implicaría que un Frente Popular arrasaría en Madrid, arrebataría al PNV o Bildu y BNG la victoria en Euskadi y Galicia y, sin embargo, Asturias, Andalucía, la ciudad de Zaragoza y Aragón (el Ohio español), resto de los interiores a los que canta Guitarte y Guitarricadelafuente y, especialmente, la Catalunya del Estat como la de Perpinyà votarían a la opción de reconstrucción nacional y expulsión selectiva o absoluta de menores sin acompañamiento.

Exporgando que el nacionalismo en España es en puridad una vuelta al carlismo sin interés federalista solidario alguno (allí te he dau, Rufián) y su negativa en aplicación de todas las convenciones de Derechos Humanos desde la de Frisco a la introducción de MENAs –odiosas iniciales- porque luego no te votan, ¿de verdad que al norte y sur de Le Perthus y la desembocadura del Bidasoa se ha votado en clave sociológica y de protección de fronteras tan distinto?

Por estar descentrado en ganar las elecciones para Macron, porque no borren su imagen en un bloque de Bondy y la de Zidane en otro de Marsella mientras aparece en Tabarnia un cuadrico de “Respect” con los españolísimos Williams y Lamine, derrotados en todos los frentes de la igualdad y la fraternidad por los lolailos, el multimillonario e imaginamos que buen contribuyente Kilian Mbappé ha roto una lanza por seguir queriendo tomar un té de vez en cuando en su territorio. Mientras el padre de Yamal, su hijo marcando el código postal de su barrio, dice que Mataró es un lugar cojonudo para vivir y los de Vox replican que se podría haber ganado igual la Eurocopa con dos franceses rubios en la defensa y que esos bloques y los polvos y lodos que en ellos se mueven pasan palabra y utilizan el comodín de la llamada para que conteste por ellos el alcalde pívot de Badalona.

No sé si Koundé se habrá leído el nuevo “contrato social”, que Melenchon quiere asegurar exigiendo ser primer ministro modo gerontocrático. Consiste en revertir los aumentos en la edad de jubilación impuestos por su socio Macron (y los hombres de azul oscuro), aumentar como Podemos o Sumar el salario mínimo y otras baterías a corto plazo que inciden en eso que los liberales llaman aborregar a la sociedad con prestaciones, pagadas por esas industrias que ya no existen como bien saben el Lille. Revertir la vergüenza nacional de ver hinchau a vodkas a Depardieu en el aeropuerto de Moscú pidiendo ser ruso ante ese Putin que dicen que maneja la marioneta de Le Pen.

Norte de Francia al que dejarán a su suerte como en el interior asturiano, y ya el personal emigrará dejándolo vacío o lleno de abuelos como sucede en Andorra, Guardo o Mieres.

Veremos en qué queda la cosa y el grado de cumplimiento de este revolucionario gobierno de coalición ante notario, en que todos se conocen como trileros.

De momento, España está en la champions, Aragón no hace más que crecer y la vida nocturna hace que no sea necesaria la “Españaphonie”, porque aquí todos los latinos, norteafricanos y subsaharianos nos queremos, nos integramos y tenemos derecho si nos metieron sin oposición en la administración antes de 2016 a entrar por concurso sin necesidad de llegar a cinco.

Y una maestra de segunda generación de Camerún o Marruecos que controle o estudie el euskera batua se colocará antes que yo que debería por ius sanguini porque me llamaron Iribarren –el de la ciudad interior- en Oyón, enfrente de Logroño a la que le jodió todo el tejido industrial… que se llevaron allí… empresarios riojanos…

Somos unos cachondos y está la cosa como para redactar aquí un contrato social para parar a nadie con líneas rojas, ni gualdas ni camisas azules… No tenemos palabra, ni la conocemos, ni mejor y Europa verá… La que empieza al norte del Ebro…

Pero oh la la, Michel Jordan el tibio y poco black panther, los de los petrodólares y la oligarquía comunista china visitando por primera vez París… Cómo ponen los ojos con la grandeur, bebiendo cava de lujo que si falta producción ya embotellaremos un millón de botellas más, atufando a todos comensales en Ducasse… Son paletos olímpicos…

· 12.07 Luis Iribarren